Noticia Exclusivo suscriptores El apoyo del sector mayoritario de los Verdes a Gersel Pérez le causó un duro revés al partido de izquierda.Los nuevos magistrados del CNE. Foto: CNE.PERIODISTA26.08.2026 14:50 Actualizado: 26.08.2026 14:50

La Alianza Verde fue un protagonista central en la sesión conjunta del Congreso. Aunque apenas tenía 14 votos, terminaron siendo cruciales para el desenlace, en el que los partidos afines al gobierno se impusieron al Pacto Histórico, que buscaba tener tres lugares y al final se quedó únicamente con dos sillas. Parte de esa victoria del sector oficialista se dio gracias al apoyo de 10 congresistas de la colectividad de centro. LEA TAMBIÉN La historia detrás de ese controvertido apoyo se puede resumir en las peleas internas que hay en la colectividad, que ya se han vuelto características de dicho sector, y en una clara molestia con el Pacto Histórico. Si bien es cierto que el ministro del Interior, Rodrigo Lara, se movió con fuerza en esta elección para lograr que Salvación Nacional tuviera un puesto y preservar la unidad de la bancada de gobierno, el golpe a la oposición vino de sus propias filas.Distintas voces de la Alianza Verde aseguraron que, contrario a lo que se ha informado, no hubo ofrecimiento alguno del gobierno a Carlos Amaya para que sus afines se plegaran a un candidato oficialista, sino que el actual gobernador de Boyacá terminó aceptando una decisión que tomaron en Bogotá como una forma de castigar al partido de izquierda.Aseveran que todo el tiempo buscaron al Pacto Histórico para que la izquierda tuviera tres puestos afines y que la Alianza Verde lograra un candidato propio. No obstante, aseguran que la colectividad de izquierda los tuvo siempre como plan B e incluso intentó irse en una plancha única con el Centro Democrático. LEA TAMBIÉN Aún así, la colectividad de centro les habría seguido insistiendo. Trataron de que la izquierda los acompañara en el nombre de Miguel Eduardo Sastoque, incluso lograron que este concentrara los apoyos del partido Demócrata, Nuevo Liberalismo, Colombia Renaciente y Colombia Justa y Libres. Pero desde el Pacto les dijeron que no acompañarían esa postulación, pues Sastoque fue asistente del magistrado del CNE Cristian Quiroz, al que consideran que los lastimó en los cuatro años que estuvo en el tribunal electoral.Con ese veto, se movieron para apoyar a José Alfredo Salamanca, ficha del senador Duvalier Sánchez y quien tuvo un guiño del Pacto en un primer momento. Sin embargo, la izquierda no estaba segura de cuál camino tomar y supuestamente estuvo hasta el último momento estudiando si iba en la plancha mayoritaria, si se aliaba con los liberales o si presentaban una plancha con los verdes, que fueron sus aliados naturales durante el gobierno Petro.El escenario cambió completamente en la mañana del martes, cuando Ariel Ávila, que está buscando posicionarse en la Alianza Verde para las elecciones presidenciales de 2030, se movió con En Marcha y el Pacto Histórico para lograr una plancha en la que fueran los dos candidatos del Pacto y el exembajador Guillermo Rivera. LEA TAMBIÉN Distintas fuentes de la Alianza Verde aseguran que si bien no tenían molestia con Rivera, y hasta lo pensaron apoyar en un momento, los alejó el hecho de que viniera impuesto por el partido de izquierda.“El Pacto no quería trabajar con nosotros”, dijeron los consultados de la Alianza Verde, que agregaron que la labor de negociación hecha por los voceros del Pacto, entre los que estaban el representante Gabriel Becerra y el exdirector de la ANT Felipe Hartman, frenó cualquier acuerdo. Incluso señalan que Ariel Ávila terminó apagando cualquier acercamiento posible ante la “actitud impositiva” con la que llegó a la bancada.Descartando a Rivera, lo que hizo el sector mayoritario de la Alianza Verde fue buscar la opción más viable. Desde el gobierno intentaron que apoyaran la lista mayoritaria, que incluía los siete nombres acordados inicialmente, incluyendo a Gersel Pérez, de Cambio Radical, y Antonio Parra, de Salvación Nacional. Pero los congresistas de centro fueron claros en que no iban a votar al candidato de Salvación Nacional, pues identifican dicho partido directamente con el presidente Abelardo De La Espriella y algunos postulados extremistas. LEA TAMBIÉN La solución habría venido de los compromisarios de los verdes. Aseveran que fueron ellos los que propusieron que separaran la plancha y dejaran por fuera al partido con menos apoyos garantizados, que era Cambio Radical. Hicieron cuentas y señalaron que entre los votos del partido del fallecido Germán Vargas Lleras y los del sector mayoritario tenían el mínimo necesario para ganar un puesto en el CNE, pues la cifra repartidora sería de 28 votos. De esta forma apoyaron a Gersel Pérez, sin importar que venía del charismo.Al final las cuentas resultaron. Sin embargo, la Alianza Verde quedó en evidencia. Por las disputas internas no lograron un candidato propio sino que terminaron adhiriendo a un candidato de la casa Char, que ha sido ampliamente denunciada por algunos perfiles de dicho partido. Fue una primera muestra de la pelea que se dará en el partido entre el sector de Carlos Amaya y el de Ariel Ávila por posicionarse con miras a las presidenciales de 2030.También se demostró que la falta de unidad llevó incluso a que Jonathan Ferney Pulido, más conocido como Jota Pe Hernández, y Andrea Padilla se fueran directamente con la plancha del gobierno. Otro tema que pasó de agache fue que el sector de Claudia López quedó lastimado, que está abanderado por Catherine Juvinao y hace algunos meses pidió la escisión. La representante se fue con Ávila y al final no lograron generar el arrastre suficiente. Dieron una primera muestra de que no serían una fuerza política que inicie su trasegar político con músculo en el Congreso.De La Espriella se opuso a la migración irregular Foto:JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.