La conocida fundación del multimillonario George Soros, Open Society, anuncia este miércoles un aporte de 1,5 millones de dólares para apoyar la reconstrucción en Colombia tras el terremoto del 10 de agosto. La organización, reconocida por su filantropía alrededor del mundo en defensa de los derechos humanos y la democracia, opera en el país sudamericano desde los años noventa, especialmente al occidente del país, que fue duramente golpeado por el sismo de magnitud 7,4. Pedro Abramovay, vicepresidente global en Open Society, cuenta que este es un dinero de apoyo a la región que no está dirigido inicialmente a los gobiernos locales y nacional, sino que será administrado por la sociedad civil allí que ha sido aliada de la fundación desde hace décadas. “Es muy importante que el terremoto no dañe el trabajo que hace la sociedad civil, que es tan importante en la región”, dice Abramovay por videollamada desde Buenos Aires, Argentina. “Tenemos un compromiso ya histórico con Colombia, pero particularmente con la región del Pacífico, en Cali y en Buenaventura, y con la noticia del terremoto entendemos que ayudar es parte de nuestra responsabilidad”, añade. “Estamos anunciando ese apoyo de 1,5 millones de dólares sobre todo para esta región y en tres acciones distintas”. La primera acción, la más urgente, será “apoyar a los socios que fueron afectados de manera estructural”: buscar reconstruir los lugares donde trabajan o los sistemas de telecomunicaciones que dejaron de funcionar. La segunda meta, con una mirada más a futuro, es financiar la asistencia técnica necesaria para que la sociedad civil pueda plantear los mejores proyectos de reconstrucción en sus zonas, de la forma más eficiente posible con los recursos públicos y privados que estén disponibles. “Sabemos que en momentos así hay una cantidad muy grande de recursos, tanto públicos como privados, pero muchas veces la gente no tiene la capacidad de plantear un proyecto”, dice Abramovay. “¿Qué significa hacer reconstrucción? Nuestra idea es pensar cómo lograr que ese proyecto pueda generar no solamente reconstrucción sino también desarrollo en la región del Pacífico". Muchos de los municipios más golpeados en el departamento del Chocó, por ejemplo, están entre los más pobres del país desde hace décadas, y sus difíciles vías de acceso han implicado que reciben apoyo a cuentagotas tras la emergencia. La tercera misión tiene que ver con crear un mejor sistema de alertas en el Pacífico ante una emergencia. “Esta fue una demanda que surgió de la región: que debemos mejorar los sistemas de alerta ante los desastres climáticos”, dice Abramovay. “Queremos apoyar al Estado para que tenga esas alertas, construidas a partir de modelos internacionales que ya existen. En países como Francia se ha invertido mucha plata en desarrollar esos sistemas, en los que la información que tiene el Estado puede llegar muy rápido a los celulares. Esto funciona para desastres climáticos, pero también sismológicos, y ya sabemos que la región va a estar afectada por los dos”.Open Society ha tenido una relación cordial con distintos gobiernos colombianos, tanto de derecha como de izquierda, pero aún hay expectativa sobre cómo será recibida en el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella que arrancó el 7 de agosto. El canciller Omar Bula, por ejemplo, compartió el año pasado, en sus redes sociales, teorías de conspiración en las que el multimillonario impulsaba una agenda de izquierda en el mundo. En Colombia, Bula señala a la fundación de Soros como responsable del Acuerdo de Paz del 2016: “Es Soros quien ha trazado el nefasto rumbo de Colombia en los últimos años”. La fundación apoyó el proceso de paz, especialmente su capítulo étnico, pero no determinó su desarrollo. “Nuestro compromiso es con la nación colombiana, siempre”, dice Abramovay. “El color ideológico del gobierno no afecta nuestro compromiso con el país. Nuestro apoyo, en todo caso, va a ser directamente a los socios en la región, que sí están coordinando muchos con los distintos gobiernos locales y nacionales. Yo estoy seguro de que las disputas ideológicas no pueden y no van a afectar la llegada de recursos a las personas que lo necesitan”.La fundación ha trabajado en Colombia en proyectos dirigidos para mejorar la vida de las trabajadoras domésticas, de los migrantes venezolanos o de las poblaciones rurales afectadas por fumigaciones con glifosato. El occidente del país, donde hay una enorme población afrocolombiana, han apoyado fundaciones claves en las comunidades negras como Afrodes, la Casa del Chontaduro, Margen, el Centro de Estudios Afrodiaspóricos y la Fundación Manos Visibles. Más recientemente, era uno de los mayores donantes del Festival Cultural Petronio Álvarez y de la Cumbre Afrodiaspórica, dos eventos claves que, por cuenta del terremoto, fueron cancelados. “Cuando hay una tragedia evidentemente humanitaria, ese tipo de tragedia afecta la capacidad de la sociedad civil”, dice el vicepresidente. “Nuestro compromiso, en sitios como Haití tras el terremoto o en la región Caribe tras huracanes, es siempre mantener viva a la sociedad civil, que muchas veces queda muy afectada. Queremos que la tragedia no afecte el trabajo tan importante que hacen”.