Noticia Exclusivo suscriptores Cuatro heridas de bala, el análisis de la escena y un perfil forense hacen parte de las pesquisas. Su esposa, funcionaria del CTI, fue capturada.Chirley Mildred Hernández Rojas, funcionaria del CTI, fue capturada como presunta responsable de la muerte de su esposo, Aldemar Avendaño, ocurrida el 21 de marzo en Barranquilla. Foto: Policía-redes socialesPERIODISTA26.08.2026 12:21 Actualizado: 26.08.2026 12:21

La escena que encontraron los investigadores la noche del 21 de marzo pasado dentro de un apartamento del barrio Boston, en Barranquilla, abrió inicialmente la posibilidad de una muerte autoinfligida. LEA TAMBIÉN Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo, de 52 años y funcionario del Tribunal Superior de Barranquilla, estaba tendido en el piso, tenía varias heridas de bala y cerca del cuerpo había una pistola calibre 9 milímetros y cinco vainillas.Cinco meses después, el rumbo del expediente es otro. Chirley Mildred Hernández Rojas, esposa de Avendaño e investigadora activa del CTI de la Fiscalía Seccional Atlántico, permanece detenida este miércoles en los calabozos de la Fiscalía y deberá comparecer ante un juez luego de ser capturada por orden judicial como presunta autora material del crimen.La captura fue materializada a las 5 de la tarde del martes 25 de agosto por unidades de la Sijín de la Policía Metropolitana de Barranquilla, en coordinación con la Fiscalía 23 Seccional de la Unidad de Vida. El procedimiento se cumplió en la carrera 45 con calle 53, cuando Hernández Rojas salía del conjunto Catedral Plaza, ubicado cerca de la Catedral María Reina.La orden judicial fue expedida por los delitos de homicidio en circunstancias de agravación punitiva y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego o municiones. Lo que ocurrió entre las 9 y las 10 de la nocheLa reconstrucción conocida hasta ahora sitúa a Avendaño Carrillo llegando a su vivienda aproximadamente a las 9 de la noche del sábado 21 de marzo. Había permanecido varias horas fuera de casa y, según la versión entregada inicialmente a las autoridades, se quedó en la sala del apartamento. En el inmueble también se encontraban su esposa y sus dos hijos.Hernández Rojas manifestó inicialmente a los investigadores que le abrió la puerta a su esposo cuando regresó y luego se dirigió nuevamente a una habitación. Avendaño, de acuerdo con ese relato, permaneció en la sala tomando cervezas.CTI Foto:Fiscalía General de la NaciónHacia las 10:05 de la noche se escucharon varias detonaciones. Cuando los familiares salieron de las habitaciones, encontraron al funcionario judicial tendido en el piso y sin signos vitales. LEA TAMBIÉN Los actos urgentes quedaron a cargo de unidades de la Sijín. La inspección estableció que el cuerpo presentaba cuatro impactos de bala: uno en la región pectoral derecha, otro en el brazo izquierdo, uno más en el antebrazo izquierdo y otro en la región parietal de la cabeza. En la escena fueron encontradas la pistola Bernardelli calibre 9 milímetros y cinco vainillas.Este dato precisa una de las primeras informaciones conocidas públicamente sobre el caso, en las que se habló de tres disparos. Los reportes posteriores incorporados a la investigación dan cuenta de cuatro heridas producidas por proyectil de arma de fuego.La hipótesis inicialLa disposición de los elementos encontrados hizo que durante las primeras horas los investigadores contemplaran una posible autolesión. Esa línea, sin embargo, no cerró el caso. La Sijín continuó recopilando evidencia física, entrevistas y resultados forenses.Uno de los elementos que habría incidido en el cambio de orientación fue el análisis médico-legal de las heridas. De acuerdo con información conocida sobre la investigación, la ubicación de los impactos en diferentes partes del cuerpo llevó a los investigadores a examinar la posibilidad de que antes de la muerte hubiera ocurrido un forcejeo.Un juez definirá la situación de Chirley Mildred Hernández Rojas. Foto:ParticularPor ahora, ese escenario debe manejarse como una hipótesis investigativa y no como un hecho judicialmente probado. EL TIEMPO conoció, además, que dentro de las pesquisas se realizó un perfil psiquiátrico forense de la víctima. Según la información obtenida, ese análisis no habría encontrado elementos que permitieran establecer una tendencia suicida en Avendaño Carrillo. La escena bajo la lupaLa necropsia practicada por el Instituto Nacional de Medicina Legal se convirtió en otro elemento para revisar la hipótesis inicial. La hipótesis que actualmente manejan los investigadores apunta a que la escena habría sido alterada para hacer aparecer la muerte como un suicidio y que Hernández Rojas presuntamente habría participado en esa maniobra. Durante los cinco meses posteriores al crimen fueron practicadas entrevistas y recopilados elementos materiales probatorios y evidencia física. Con ese material, la Fiscalía 23 Seccional de la Unidad de Vida solicitó ante un juez de control de garantías la orden de captura contra la investigadora del CTI.De investigadora del CTI a capturadaHernández Rojas es funcionaria está adscrita al CTI de la Fiscalía Seccional Atlántico y se desempeña en la Unidad de Patrimonio Económico.Su esposo también pertenecía al aparato judicial. Avendaño Carrillo trabajaba como citador de la Sala Penal de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla. La pareja llevaba 16 años casada y tenía dos hijos. LEA TAMBIÉN Con la orden judicial expedida, unidades de la Sijín ubicaron a Hernández Rojas el martes en inmediaciones del conjunto residencial donde ocurrió la muerte.El coronel Miguel Fernando Sastoque Segura, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Barranquilla, señaló que la institución continuará con las acciones operativas, investigativas y preventivas dirigidas a proteger la vida y la integridad de los ciudadanos y fortalecer la seguridad en el área metropolitana. Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.