El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quiere que el mundo conozca su política de mano dura y quiere publicitarla imitando la campaña hecha por Nayib Bukele en El Salvador. El mandatario ha publicado este miércoles un video que exhibe el traslado de unos presos de “alta peligrosidad” a otras cárceles del país. Lo llamativo de estas reubicaciones es que muestra a los convictos atados de pies y manos y obligados a llevar la cabeza totalmente afeitada, al igual que los reos detenidos en la megacárcel construida por Bukele. “Bajo mi orden directa, trasladamos de manera inmediata a 20 delincuentes de alta peligrosidad desde las cárceles de Barranquilla hacia distintos centros penitenciarios del país. Les acabé los privilegios, el control criminal tras las rejas y las oficinas del delito desde donde pretendían extorsionar, amenazar y sembrar miedo entre la gente trabajadora”, ha anunciado De la Espriella, en un mensaje que acompaña al video.01:17De la Espriella traslada a 20 presos desde Barranquilla al estilo BukeleVídeo: @ABDELAESPRIELLALa grabación muestra a funcionarios del Grupo de Operaciones Especiales del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), un cuerpo élite de la entidad que controla las cárceles del país. Los guardianes, vestidos de camuflado, con armas largas y chalecos antibalas, llevan a cabo el traslado de esta veintena de presos, llevado a cabo el martes. Uno de los detenidos les afeita la cabeza a ras a los demás. Después, todos, con uniformes naranja y marrón, son esposados de pies y manos para ser llevados a un aeropuerto y subidos a un avión de la compañía estatal Satena.Los reos llegaron a Bogotá y, de acuerdo con el Gobierno, estarán en la capital durante dos semanas antes de ser distribuidos en distintos centros penitenciarios de Colombia. Entre los detenidos hay integrantes de las bandas Los Pepes y Los Costeños, dos de las bandas de extorsión y narcotráfico más poderosas de Barranquilla, la ciudad más poblada de la costa Caribe colombiana y que el presidente quiere convertir formalmente en capital alterna del país. “Mientras yo sea presidente, los criminales no impondrán sus reglas. Aquí manda el Estado, manda la autoridad y manda la ley”, ha recalcado De la Espriella.Las similitudes con la estética publicitaria de Bukele son evidentes. El líder salvadoreño ganó fama internacional por su política de mano dura y por la creación del Centro de Confinamiento de Terrorismo (CECOT), una megacárcel situada a unos 74 kilómetros al sureste de San Salvador y en la que ocurren graves vulneraciones de los derechos humanos, de acuerdo a organismos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Allí, todos los reos —la gran mayoría expandilleros— llevan la cabeza rasurada y tienen que usar ropa blanca.Bukele fue una gran inspiración para la política de seguridad que prometió De la Espriella en campaña. El colombiano propuso construir 10 megacárceles en zonas remotas del país, que alberguen a los presos más poderosos y peligrosos. Además, abrió la puerta a cambiar el modelo carcelario para que sean los privados los que administren estos centros, como ocurre en Estados Unidos. El plan, que es costoso, no tiene un calendario concreto. Menos aún cuando las tareas de reconstrucción en las ciudades y regiones afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto costarán un estimado de 30 billones de pesos. Entretanto, De la Espriella y su Ejecutivo buscan medidas de bajo costo y que tengan resultados pronto. Entre estas está el plan para que los operadores móviles bloqueen las comunicaciones en los centros penitenciarios. El Ministerio de Justicia y el Ministerio de Tecnología y Comunicación se reunieron esta semana con representantes de Claro y Wom, dos de las tres grandes empresas del ramo, para restringir las redes que son usadas por los presos para ordenar extorsiones o coordinar acciones criminales.Otra idea que está en marcha es la creación de buques cárceles, según confirmaron fuentes de seguridad a El Tiempo. El plan es trasladar a grandes capos a barcos controlados por la Armada Nacional con el fin de que queden completamente incomunicados. De la Espriella quiere retomar esta estrategia que funcionó a inicios de siglo en Colombia y que se ha convertido, además, en una bandera en la política de seguridad del presidente de Ecuador, Daniel Noboa. Aunque el país vecino no ha logrado concretar su plan.En las tres semanas de Gobierno, han sido reubicados más de 400 presos en todo el país, una medida aplicada por administraciones anteriores. La primera decisión del presidente, que fue investido el pasado 7 de agosto, fue el traslado de 117 reos, que el INPEC reubicó de la cárcel de Itagüí a varios centros de máxima seguridad. En la prisión de Itagüí quedó en evidencia el poder de los criminales detenidos cuando, el pasado abril, se revelaron los videos de una fiesta con invitados musicales en vivo. Todos estos privilegios están en la mira de De la Espriella, que busca emular a Bukele en su política carcelaria en un país que cuenta más de 100.000 personas privadas de la libertad.
Abelardo de la Espriella publicita su mano dura contra los presos en un video que copia el estilo de Nayib Bukele
El presidente de Colombia ordena un traslado de convictos peligrosos, que se ven esposados de pies y manos y son obligados a afeitarse la cabeza













