El aumento de la mora volvió a poner el foco sobre la capacidad de pago de hogares y empresas

(Imagen Ilustrativa Infobae)En un escenario marcado por el aumento de la mora y las dificultades para cumplir con los pagos, conocer qué información registra el sistema financiero sobre cada persona cobra mayor relevancia. Los atrasos en tarjetas, préstamos y otras obligaciones no sólo representan una deuda pendiente: también quedan reflejados en los antecedentes que consultan bancos y otras entidades antes de otorgar nuevo financiamiento.El deterioro en el cumplimiento de los compromisos financieros vuelve así a poner el foco sobre el historial crediticio. Revisarlo permite saber si existen deudas informadas, conocer la calificación asignada a cada obligación y detectar atrasos o incluso datos incorrectos que todavía permanecen registrados.PUBLICIDADLa morosidad en la Argentina llegó a su nivel más alto en el primer semestre del año, aunque luego de haber acumulado 19 meses en alza, en junio se mantuvo sin cambios en 12,8%, de acuerdo con el último Informe de Bancos publicado por el Banco Central (BCRA) De todos modos, el contexto sigue preocupando y reavivando las dudas sobre la disponibilidad de crédito y la situación financiera de hogares y empresas. En ese escenario, los antecedentes de cada cliente adquieren importancia porque pueden determinar no sólo si una persona accede o no a financiamiento, sino también las condiciones que recibe.El perfil crediticio funciona como una radiografía de la situación financiera de una persona o una empresa. Es una referencia que utilizan bancos, entidades financieras, comercios y prestadores de servicios antes de autorizar préstamos, emitir tarjetas o establecer límites de consumo. También puede tener incidencia en otras operaciones, como un alquiler, donde suele solicitarse un informe antes de concretar el contrato.PUBLICIDADPero esa información no se limita a mostrar si una persona tiene una deuda. También refleja la puntualidad en los vencimientos, el tipo y la cantidad de productos financieros utilizados, las demoras registradas y las solicitudes recientes de nuevos créditos. Estos antecedentes pueden incidir sobre el monto de un préstamo, la tasa de interés, los plazos y otras condiciones ofrecidas.En medio del avance de la mora, existen alternativas gratuitas para que cada persona pueda conocer qué información aparece a su nombre. Una de las principales es la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), que permite consultar la situación crediticia mediante el CUIT o CUIL.PUBLICIDADLa Central de Deudores permite acceder a información sobre deudas bancarias, tarjetas de crédito y cheques rechazados de los últimos 24 meses. La consulta no tiene costo y sólo requiere ingresar el CUIT o CUIL correspondiente.El resultado muestra las obligaciones informadas y permite identificar qué entidad reportó cada deuda. De esta manera, cualquier persona puede verificar qué información aparece asociada con su identificación y comprobar si coincide con su situación real.PUBLICIDADLa página web de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina permite a los usuarios consultar su situación crediticia consolidada de forma rápida y sencilla. (BCRA)Uno de los principales datos que ofrece el sistema es la clasificación de cada obligación. El Banco Central utiliza una escala que va del 1 al 6, determinada según el cumplimiento de los compromisos y los días de atraso.La Situación 1 corresponde a quienes se encuentran al día con sus pagos. La Situación 2 comprende atrasos menoresLa Situación 3 refleja problemas de pago. A partir de allí aumenta el nivel de deterioro. La Situación 4 representa un alto riesgo de incobrabilidad La Situación 5 corresponde a una deuda incobrable La Situación 6 identifica obligaciones consideradas incobrables por razones técnicas.Esta clasificación permite conocer rápidamente cómo aparece informada una deuda dentro del sistema financiero. A la vez, saber qué entidad reportó la obligación resulta especialmente útil cuando figura un compromiso que la persona considera cancelado o cuando los datos no coinciden con su situación.PUBLICIDADLa consulta también permite revisar la evolución de los antecedentes durante los últimos 24 meses. De esa forma, es posible observar las obligaciones registradas en ese período y detectar atrasos que pueden continuar formando parte del historial incluso después de regularizar un pago.La Central de Deudores no es la única fuente disponible para conocer los antecedentes propios. También existen burós de crédito privados que reúnen información sobre personas y empresas y permiten acceder a los datos registrados.PUBLICIDADUno de ellos es Veraz (Equifax). De acuerdo con la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales, el usuario puede solicitar gratuitamente un informe completo cada seis meses. El trámite puede realizarse por teléfono o mediante su página oficial.El reporte de Veraz tiene un alcance diferente al registro del Banco Central. Además de información relacionada con el sistema financiero, puede incluir consultas realizadas por terceros y obligaciones con comercios que se encuentran fuera del circuito financiero formal.PUBLICIDADOtra alternativa es Nosis, que también debe facilitar el acceso gratuito al informe propio. La consulta puede realizarse mediante la aplicación Mi Nosis o desde su sitio web.Los datos disponibles en cada registro no necesariamente son idénticos. Algunas compañías informan sus operaciones a una base determinada y no a todas. Por ese motivo, los distintos mecanismos pueden aportar información complementaria sobre la situación de una persona.PUBLICIDADMientras la Central de Deudores concentra información vinculada con obligaciones dentro del sistema financiero y muestra la clasificación asignada, los registros privados pueden incorporar antecedentes provenientes de otros ámbitos.El perfil crediticio es uno de los elementos que las entidades pueden analizar cuando una persona solicita financiamiento. Una buena calificación puede ampliar las posibilidades de conseguir créditos personales, hipotecarios o prendarios y también influir sobre las tasas, los montos disponibles y los plazos ofrecidos.Una calificación crediticia negativa puede dificultar el acceso a préstamos, tarjetas, compras financiadas y otras operaciones