Con una carrera inicialmente marginal en las filas de la ultraderecha, Itamar Ben-Gvir, máximo responsable de la seguridad israelí, ha escalado a los más altos niveles del poder, posicionándose como una figura imprescindible para la supervivencia del gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu, el más extremista de la historia.Provocador de profesión y considerado por sus críticos como un “piromaniaco” y el “rostro del fascismo judío”, Ben-Gvir es desde diciembre de 2022 el ministro de Seguridad Nacional del Estado judío, en un periodo que ha coincidido con la sangrienta respuesta israelí a los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023 que dejaron más de mil 200 muertos.“Ben-Gvir tiene un papel relevante dentro del gobierno israelí, tiene un cargo muy importante como ministro de seguridad interna, lo que significa que maneja la policía, las cárceles y todo el sistema penitenciario que ha empeorado desde que él es ministro”, dice a MILENIO la periodista y escritora Elena Testi, autora del libro Genesi, sobre la historia de la extrema derecha israelí.Explica que Ben-Gvir es un hombre que ha llegado al poder con el tiempo, en el sentido que inicialmente era considerado por los propios israelíes como un “bufón”, un persona poco confiable y un extremista. “Incluso no le fue permitido prestar servicio militar, lo que es algo muy raro en Israel, porque era considerado muy extremista para poder tomar un fusil”, anota.Ahora —explica— hay un “cortocircuito” porque si en el pasado era considerado “inadecuado” para empuñar rifles, una de las primeras medidas que tomó como ministro de Seguridad tras los atentados del 7 de octubre de 2023 fue liberalizar las licencias de portación de armas.
Ben-Gvir: ministro de Seguridad de Israel representa el fascismo judío
El ministro de Seguridad Nacional israelí fue formado por el partido más extremista del país. Ahora, continúa el legado con su política de defensa.












