La ciudadanía en España se encuentra sumida en varias preocupaciones que afectan a su vida cotidiana en múltiples ámbitos. Una de las más destacadas es, sin duda, el aumento de los precios en diferentes mercados, algunos de relevancia capital como el de la vivienda. Sin embargo, la capacidad financiera de la población no responde a los costes tan disparados. En este sentido, son muchos los profesionales en el ámbito económico que apuntan a diferentes causas que han llevado a la actual situación. Y es que la gran diferencia que separa los ingresos de muchos actuales trabajadores con los beneficiarios de una pensión por jubilación es muy remarcable para algunos estudiosos al respecto. TE PUEDE INTERESAR Uno de los últimos en pronunciarse ha sido Gonzalo Bernardos. “Se cumplen dos cosas: unas pensiones altas y salarios relativamente bajos, a pesar del aumento del salario mínimo. (…) En España no hemos recuperado el nivel de poder adquisitivo que tenía la población en 2007. La década pasada fue una década perdida y muchos trabajadores, desgraciadamente, lo continúan padeciendo. Afortunadamente, los jubilados no”, exponía en el programa Más Vale Tarde. Causas del desequilibrio El economista hacía hincapié en la diferencia en el ámbito de pensiones que existe en España con respecto a otros territorios. Para ello, sacaba a relucir los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), posicionando nuestro país como uno de los que recibe las pensiones ‘más generosas’, un 83,5 % del último salario, muy diferente a otros territorios como Alemania, en el que el porcentaje se reduce hasta el 53 %. Pero eso no es todo. TE PUEDE INTERESAR “Están aquellas personas que cobran el salario mínimo, que cada vez son más porque el salario mínimo ha aumentado mucho durante el Gobierno socialista en los últimos siete años, y también hay muchas personas delante del salario más frecuente que están teniendo jornadas parciales”, indicaba como otras de las razones que han contribuido al presente panorama. El desequilibrio existente entre los salarios y las prestaciones, así como su relación con los precios que dominan el mercado, fundamentan un escenario en el que la ciudadanía presenta escasas posibilidades para realizar diferentes transacciones. Y es que su participación en las mismas supone una tarea cada vez más prohibitiva. La ciudadanía en España se encuentra sumida en varias preocupaciones que afectan a su vida cotidiana en múltiples ámbitos. Una de las más destacadas es, sin duda, el aumento de los precios en diferentes mercados, algunos de relevancia capital como el de la vivienda. Sin embargo, la capacidad financiera de la población no responde a los costes tan disparados.