El proyecto del expresidente Andrés Manuel López Obrador para revivir el Istmo de Tehuantepec y crear un puente comercial terrestre al Canal de Panamá ha estado marcado por sobrecostos en su construcción y asfixia financiera.Tras más de dos años de haber iniciado sus operaciones, el Tren Interoceánico, administrado por la Secretaría de Marina (Semar), se mantiene a flote gracias a un masivo soporte del erario federal, operando con un margen de autosuficiencia comercial casi nulo.Según registros de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y del Presupuesto de Egresos de la Federación, el costo global de la obra escaló hasta 62 mil millones de pesos, triplicando las proyecciones estimadas al inicio de los trabajos de rehabilitación en 20 mil millones de pesos.Lee también México debe corregir lineamientos de las audiencias: Human Rights; éticas no pueden ser dictadas por el Estado, diceA pesar de las multimillonarias inyecciones de capital, el sistema ferroviario no genera los ingresos necesarios para solventar su operación diaria, obligando al Estado a subsidiar 97% de su costo operativo, mientras que los recursos propios captados por la vía comercial apenas aportan el restante 3%.El Tren Interoceánico moviliza carga y pasajeros entre Coatzacoalcos,