Hace unas semanas, Hailey Bieber fue entrevistada por la revista Time y durante la charla desgranó todos sus hábitos de belleza, desde tomar un chupito de aceite de oliva con limón (no lo prueben en casa, el aceite es igual de beneficioso aliñando una ensalada) cada mañana, hasta realizar entrenamientos de fuerza. Sin embargo, fue su “obsesión” declarada por los masajes de drenaje linfático lo que más llamó la atención y desató el interés por este tipo de rutina, una técnica con décadas de historia que ahora ha recobrado gran popularidad. “Es increíble la cantidad de agua que retenemos en el cuerpo. Además, el sistema linfático es fundamental para la desintoxicación en general y para la salud en general”, comentó la fundadora de la marca cosmética Rhode. Y bastó ese sencillo comentario de Bieber para que se multiplicaran los vídeos y noticias analizando las bondades de esta técnica. Lo cierto es que la estadounidense no es la única enamorada de esta práctica: en redes sociales han crecido en los últimos años las publicaciones analizando los beneficios del drenaje linfático, con ejercicios y detallados tutoriales de masaje manual para ponerlo en práctica en casa. Linfa y sistema linfático: qué es y cuál es su función Antes de adentrarnos en el tema, comencemos por el principio, ¿qué es exactamente el sistema linfático? Según la acepción de la Real Academia Nacional de Medicina de España, es el “conjunto de vasos, conductos y ganglios por donde circula la linfa, junto con las amígdalas, las adenoides, el bazo y el timo”. Además, cumple varias funciones clave, como intervenir “en la defensa contra las infecciones” y “facilita la absorción de sustancias, sobre todo de grasas”. Esa linfa que circula por este sistema es un “líquido claro procedente del exceso de líquido que sale de los capilares sanguíneos al espacio intersticial o intercelular, que drena a través del sistema vascular linfático hasta el sistema venoso”. El cuerpo tiende a acumular líquidos de manera natural, pero durante el verano esto suele ser todavía más frecuente. El drenaje linfático “emplea una serie de movimientos específicos con maniobras suaves, rítmicas y precisas que tienen como finalidad movilizar los líquidos acumulados hacia el sistema de desecho natural del organismo”, explica María Panadero, doctora en medicina estética en Beldon Medical. “A diferencia de un masaje convencional, no busca trabajar la musculatura, sino favorecer el flujo de la linfa de forma fisiológica”, detalla Sandra Álvarez Gómez, directora de belleza de SHA Spain. El origen del drenaje linfático manual se remonta a la década de los años treinta del siglo pasado y se atribuye su creación al danés Emil Vodder, quien describió el primer método de drenaje linfático. Después llegaron otras variantes, como la de Földi o el método Leduc. En algunos centros se complementa la técnica manual con otras realizadas con aparatología. Además, cada vez más marcas lanzan gadgets orientados a realizar este masaje en casa, desde rodillos masajeadores a cepillos exfoliantes drenantes pero muchas de estas opciones encierran más marketing que eficacia demostrada. El automasaje y los riesgos de la ‘escuela’ de TikTokLos movimientos específicos detrás del drenaje linfático deben realizarse de una manera muy concreta para obtener los efectos deseados, por eso hay que tener cautela con los vídeos que circulan por TikTok donde se dan a conocer técnicas que no siempre son acertadas ni siempre son fáciles de poner en práctica. “Es positivo que exista un mayor interés por el cuidado del sistema linfático, pero conviene diferenciar un automasaje de un drenaje linfático manual realizado por un profesional. El tratamiento terapéutico requiere un conocimiento preciso de la anatomía del sistema linfático, de la dirección del flujo de la linfa y de la presión adecuada, que es mucho más suave y requiere de una técnica y precisión mayor de lo que la mayoría de las personas imagina, y es lo que realmente lo hace efectivo y beneficioso. Si no se aplica de la manera especifica podría provocar el efecto contrario”, alerta Sandra Álvarez Gómez. En opinión de Panadero “el automasaje puede aportar ciertos beneficios para activar la microcirculación y mejorar la leve retención facial matutina o una sensación puntual de piernas cansadas, pero no se puede considerar una técnica de drenaje como tal ni sustituye al realizado por los profesionales”. Y añade que “la mayoría de estos vídeos virales simplifican la técnica y a menudo vemos un masaje vigoroso que nada tiene que ver con las maniobras suaves y que siguen una dirección concreta, sin olvidar la dificultad de manipular determinadas áreas por uno mismo sin perder el flujo de movimientos”. Además, hay otro factor a tener en cuenta: cada persona presenta una situación concreta y precisa de unas necesidades específicas. Esos vídeos virales dirigidos a un público masivo y con miles de reproducciones no tienen en cuenta las circunstancias de cada uno. En este sentido se pronuncia Panadero al señalar la importancia de “valorar qué necesita cada paciente, ya que no es lo mismo una retención puntual como las piernas cansadas por calor o sedentarismo, muy propio de esta época de verano, que una celulitis edematosa o un edema posterior a un tratamiento médico-estético”.El automasaje puede aportar ciertos beneficios para activar la microcirculación y mejorar la leve retención facial matutina o una sensación puntual de piernas cansadas, pero no se puede considerar una técnica de drenajeMaría Panadero, doctora en medicina estética¿Cuándo sí y cuándo no está recomendado el drenaje linfático?Si se realiza en centros profesionales con personal con formación específica, el drenaje linfático es una técnica, en general, segura. Y en meses de verano, muy demandada por sus beneficios para combatir la retención de líquidos (estar activas y seguir una dieta adecuada, preferiblemente con alimentos frescos y baja en sodio, también ayuda). Durante la canícula, las altas temperaturas juegan a favor de la retención de líquidos, dando lugar a pesadez en piernas y tobillos. Las manos y los dedos también suelen hincharse con el calor extremo. Según Panadero, “es una sensación muy habitual en verano, incluso en personas sin patologías previas. Este colapso se produce cuando la sangre tiene dificultad para regresar al corazón debido a la gravedad, a una mala circulación, o vida sedentaria, lo que aumenta la presión dentro de los vasos sanguíneos, obligando al líquido a filtrarse desde las venas hacia el espacio que rodea las células de los tejidos. Con el sistema linfático saturado y dificultad para drenarlo debido a la alta concentración de líquidos, se produce el estancamiento que genera la inflamación visible”. @clubmareaoficial ✨¿Sabías que si no activas bien tus ganglios, tu drenaje no fluye como debería? 🌸 Hoy te dejo la guía básica para activar tus ganglios linfáticos correctamente y lograr mejores resultados en tu drenaje 💛 ♬ original sound - Club Marea Las expertas consultadas también coinciden en recomendar esta clase de técnica para acelerar la recuperación de algunos postoperatorios; durante el embarazo pasado el tercer trimestre y siempre que no exista contraindicación obstétrica y para mejorar la circulación de personas que pasan muchas horas sentadas, muchas horas de pie o que tienden a ser sedentarias. Incluso si no se padece retención de líquidos, “es un tratamiento muy apreciado por personas que buscan mejorar su bienestar general o aliviar el impacto del estrés, ya que su ritmo lento y delicado favorece la relajación del sistema nervioso”, comentan desde SHA.¿Cuándo evitar el drenaje linfático? Como cualquier técnica realizada sobre el cuerpo, el drenaje linfático también tiene una serie de contraindicaciones y “no es compatible con un proceso que cursa con infección y fiebre, y tampoco cuando existe trombosis venosa profunda, o una insuficiencia cardiaca, algunas patologías renales o hepáticas avanzadas y durante el tratamiento oncológico sin valoración médica específica. Por eso, antes de realizar un drenaje linfático, especialmente si hay una patología de base, debe existir una valoración profesional e individual”, expresan desde Beldon Medical. “En SHA consideramos que la personalización es fundamental: no todos los pacientes necesitan el mismo abordaje, y el drenaje linfático ofrece sus mejores resultados cuando forma parte de un plan terapéutico adaptado a las necesidades de cada persona”, puntualiza Álvarez Gómez. Los beneficios más inmediatosAunque el drenaje linfático no es en absoluto una técnica novedosa, sí ha despertado un interés creciente en los últimos tiempos. Además de Hailey Bieber, son muchas las celebridades que sucumben a este masaje de manera recurrente. La experta en drenaje linfático brasileño Rebecca Faria, afincada en Los Ángeles, ha asegurado en varias entrevistas tener una lista de espera de más de 2000 personas deseosas de probar su técnica. Entre sus clientas habituales, además de Bieber, están nombres como Sabrina Carpenter, Addison Rae o Paris Hilton, todas ellas tratadas por Faria en la preparación previa a la alfombra roja de los pasados premios Grammy, celebrados en febrero. El interés por el drenaje linfático también ha dado pie a algunas creencias erróneas que vinculan esta técnica con la reducción de celulitis y piel flácida, algo incorrecto o no del todo preciso. Lo que sí puede generar es una reducción del volumen corporal ya que, como declara Panadero, drena “el exceso de agua que causa la piel de naranja, y refuerza las del organismo facilitando la eliminación de toxinas del cuerpo”. Álvarez Gómez subraya como “principales beneficios” del drenaje linfático la reducción de “la retención de líquidos y los edemas, mejorar la sensación de pesadez, favorecer la recuperación de los tejidos y proporcionar un profundo estado de relajación”. Otro de sus beneficios más inmediatos, siempre y cuando se realice de manera periódica, tiene que ver con el aumento de luminosidad cuando se realiza en el rostro. En opinión de Panadero, “es especialmente interesante para personas con bolsas muy marcadas y facciones de aspecto cansado. Un drenaje facial puede devolvernos frescura y definición desde un punto de vista funcional”.