0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialJulio de 2024. Estadio Santiago Bernabéu. En pleno concierto, Karol G anuncia una sorpresa: “Hoy tengo ahí a una personita que lleva dos años sin subirse a un escenario y está nerviosa”. Entre el rugido del público aparece, tímida y visiblemente emocionada, Amaia Montero. Y se arranca a cantar Rosas junto a la colombiana ante 70.000 personas. Han pasado casi cuatro años desde que la cantante anunciara que se encontraba “destruida” y escogiese desaparecer de la vida pública. Aquella noche, sin previo aviso, resucitó. Hoy, 26 de agosto, la donostiarra cumple 50 años. No muchas cantantes españolas atesoran una historia tan llena de giros como ella y muy pocas han regresado “del infierno” con la piel tan curtida para repeler cualquier controversia que le depare el futuro inmediato.Amaia Montero en su primer concierto en Madrid tras su regreso a La Oreja de Van GoghGTRESAmaia Montero Saldías estudiaba Químicas en la Universidad del País Vasco cuando el guitarrista Pablo Benegas la escuchó cantar una versión de Nothing Compares 2 U en una fiesta y la invitó a probar suerte con la banda que estaba formando. Era 1996 y nacía La Oreja de Van Gogh. En 1998 ganaron un concurso en San Sebastián que les abrió las puertas de Sony. Dile al sol (1998) fue su primer disco y los dos siguientes, El viaje de Copperpot y Lo que te conté mientras te hacías la dormida convirtieron a Amaia en la voz de una generación.Portada del primer álbum de la banda, ‘Dile al sol’ (1996).SONYEn noviembre de 2007, tras once años al frente del grupo, Amaia anunció que lo dejaba para iniciar carrera en solitario, una decisión que definió como la más difícil de su vida. Leire Martínez comenzó como nueva vocalista. Su primer disco se llamó como ella y vendió más de 40.000 copias. Fue un éxito rotundo si bien sus otros tres trabajos no lograron el mismo impacto: el tercer álbum, Si Dios quiere, yo también, funcionó comercialmente en plena época de traslado a la industria digital aunque la crítica lo recibió más tibiamente. El último, Nacidos para creer (2018), más íntimo y profundo, dividió a los fans: a unos les gustó su desnudo emocional y otros echaban de menos aquellas canciones para corear como himnos. Además, su gira se vio eclipsada por una actuación errática en Cantabria en junio de aquel año que dio mucho que hablar: Amaia apareció una hora tarde, interrumpió varias veces el concierto, abroncó a sus músicos, con voz poco clara explicó que no habían podido ensayar demasiado… Las redes la dejaron tiritando.Amaia se defendía en Twitter de ataques continuos.RedesAquel episodio hizo recordar uno parecido durante una gala de Los 40 en 2009. Amaia explicaría después que estaba tomando ansiolíticos: ese año murió su padre y después atravesó años de tristeza transitando por la depresión y la ansiedad. En 2020 anunció una retirada temporal de la vida pública y dos años después cayó en un profundo bache: compartió imágenes demacradas, mensajes inquietantes en redes , trifulcas en Twitter… En octubre de 2022 ingresaba en la Clínica Universitaria de Navarra. Aquellos fueron meses marcados por rumores sobre problemas con el alcohol de los que ella se defendió siempre, no solo negando tal punto, sino denunciando campañas difamatorias y de bullying que rayaron el linchamiento. Y es innegable que algo de eso ha habido.Gonzalo Miró y Amaia Montero en un imagen de archivo. Otras FuentesLa cantante siempre ha blindado su vida amorosa. Se la relacionó con Dani Martín, exlíder de El canto del loco, y salió con Gonzalo Miró, entre 2009 y 2011. Finalizada la relación, siguieron siendo buenos amigos, tanto es así que el periodista estaba presente cuando Amaia resurgió en el Bernabéu. El bombazo llegó en octubre de 2025: volvía a La Oreja de Van Gogh 18 años después de irse, confirmando meses de indicios y casi exactamente un año después de la salida de Leire Martínez. Si el adiós de su vocalista durante 17 años fue mediante escueto comunicado en lugar de un último gran concierto de despedida, la bienvenida a la antigua líder fue todo lo contrario: un primer aviso para crear expectación y luego, parabienes, entusiasmo e ilusión por el nuevo camino que se acababa de abrir.El regreso no ha estado exento de ruido: Pablo Benegas anunció que se retiraba temporalmente para dedicarse a su familia, la canción Mi nombre de Leire fue entendida por no pocos como una alusión a su adiós a la banda y, además, permanece la duda de si su agrio adiós a La Oreja de Van Gogh se debió en realidad a que se estaba allanando el camino para el retorno de Montero. En cualquier caso, Amaia cumple 50 años disfrutando de una segunda oportunidad y con un regreso a los escenarios pletórico y agotando entradas. Que de eso se trata.Entre Paris Hilton y Umberto Eco. Licenciado en Derecho por la UB y en Periodismo por la UPF, colaboro con La Vanguardia desde 2016. Antes, en Vanity Fair, Grazia, Vanitatis, Corazón TVE, Qué Leer y Lecturas.