San Sebastián (EFE).- La cantante Amaia Montero cumple 50 años inmersa en su gira de regreso a La Oreja de Van Gogh y, aunque reconoce que sumar años tiene «sus desventajas», asegura que ella es «feliz» y que «todo lo que no sea vital le importa un bledo».

La vocalista de Irun (Gipuzkoa) hace estas declaraciones a EFE con motivo de la celebración este miércoles de su 50 cumpleaños, una cifra redonda que llega en medio del tour ‘Tantas cosas que contar’, que supone su vuelta al grupo de pop donostiarra 18 años después de abandonarlo para emprender su carrera en solitario.

«No volvería ni loca»

«Cumplir años tiene sus desventajas, no nos vamos a engañar, pero no volvería ni loca a las inseguridades de mis 15, a los desengaños de los ‘veintipico’, a las dudas filosóficas de los treinta ni a las falsas certezas de los 40», afirma.

«Yo con mis 50 soy feliz y todo lo que no sea vital, me importa un bledo», advierte Amaia Montero tras haber protagonizado una quincena de conciertos en apenas tres meses tras su sonada vuelta a los escenarios con el grupo con el que alcanzó la fama.