El desastroso fracaso de las negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos supone una advertencia para los países de todo el mundo de que entablar cualquier tipo de diálogo con la actual Administración estadounidense está condenado al fracaso desde el principio, según los observadores, quienes afirman que este reciente episodio pone de manifiesto que buscar un acuerdo justo es inútil.

Andrea Lawlor, profesora adjunta de Ciencias Políticas en la Universidad McMaster de Ontario, afirma: “Por muy estrecha que sea la relación histórica, el Gobierno estadounidense ha dejado claro que ahora antepone sus intereses a los de cualquier tipo de coordinación o armonía económica mundial”.

“Da la sensación de que estas negociaciones han 'fracasado'. Sin embargo, no estoy seguro de que realmente hubiera algo que se pudiera considerar un éxito”, añade.

Ambos países se encuentran ahora inmersos en una guerra comercial cada vez más intensa, después de que las conversaciones de última hora, que se prolongaron durante semanas, fracasaran poco antes de la hora límite del sábado, momento en el que Estados Unidos impuso aranceles del 50% a productos canadienses por valor de 20000 millones de dólares.