Los españoles tienen presente aún el último periodo inflacionista, en el que sus bolsillos experimentaron una pérdida de poder adquisitivo de la que la mayoría aún no se han recuperado. Todavía la evolución de los precios está lejos de igualar su comportamiento en 2022, si bien, después de cinco meses en los que la guerra de Irán ha impulsado el indicador de inflación, los expertos advierten que el IPC puede cerrar el mes de agosto por encima del 4%, una cifra no anotada en tres años.Este repunte viene dado por el precio de los productos energéticos, fundamentalmente por los combustibles y lubricantes para vehículos personales. Su crecimiento en el mes de julio obligó al Gobierno a dar marcha atrás en la retirada progresiva de las ayudas aprobadas a inicios de año y recuperar la bonificación de 20 céntimos por litro. El bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques a refinerías de países de la región, así como a las ubicadas en Rusia, han mantenido la presión sobre la gasolina y el diésel en agosto.
La situación internacional se ha reflejado en el IPC español, que ha pasado de indicar un incremento interanual de los precios del 2,3% en febrero a un 3,6% de julio, según el último dato publicado por el INE y que actualizará este viernes. La previsión es que la cifra recoja un nuevo incremento de los precios que BBVA Research ya aventuró hace dos semanas que superaría el 4%. "Las estimaciones en tiempo real apuntan a una nueva aceleración de la inflación general en agosto, que podría situarse entre el 4,1% y el 4,3% interanual" apuntaron en su análisis del mes de julio.












