El USS Abraham Lincoln está a punto de poner fin a uno de los despliegues más prolongados de un portaaviones estadounidense en las últimas décadas. Un funcionario tailandés compartió con Reuters que, después de pasar más de 250 días prácticamente sin tocar puerto y de permanecer durante meses en Oriente Próximo en medio de la guerra con Irán, el buque hará una escala en Tailandia a comienzos de septiembre.La escala supondrá un breve respiro para los cerca de 5.000 marineros e infantes de Marina que se encuentran a bordo del portaaviones de clase Nimitz. La Armada de Tailandia describió la visita como una parada rutinaria destinada al descanso, la recuperación del personal y el apoyo logístico, sin ejercicios militares previstos durante la estancia.El funcionario tailandés, que habló con Reuters bajo condición de anonimato, señaló que el Lincoln llegará la próxima semana para que su tripulación pueda descansar después de su prolongada travesía. La Armada tailandesa no proporcionó una fecha concreta, alegando motivos de seguridad.La información coincide con mensajes compartidos por familiares de miembros de la tripulación y obtenidos por USA Today. En uno de ellos, fechado el 18 de agosto, una marinera pidió a un familiar que le enviara recomendaciones de hoteles en Tailandia. En otro intercambio, un familiar expresó su entusiasmo porque uno de los tripulantes finalmente podría conocer el país. La Marina estadounidense no confirmó los detalles de la escala y ha señalado que no proporciona información sobre futuros movimientos u operaciones por razones de seguridad operacional.El USS Abraham Lincoln salió de San Diego, California, el 21 de noviembre de 2025. Originalmente, la tripulación esperaba permanecer desplegada unos seis meses, pero el portaaviones fue posteriormente enviado a Oriente Próximo para apoyar las operaciones militares estadounidenses durante la guerra con Irán.Durante el despliegue, el buque solo realizó una escala en Guam, a mediados de diciembre. Desde entonces, acumuló más de 250 días consecutivos en el mar, un periodo que convirtió su misión en un récord para un portaaviones estadounidense sin una nueva escala portuaria.El Lincoln no había realizado una visita a puerto en más de 200 días y el periodo superó los patrones habituales de los despliegues navales, que normalmente duran entre seis y nueve meses, aunque pueden extenderse durante conflictos.El regreso a Estados Unidos comenzó después de que el USS George Washington llegara al mar Arábigo. El Lincoln se dirige ahora hacia San Diego y, según los reportes, podría tardar entre cuatro y cinco semanas en llegar al territorio continental estadounidense si no se producen cambios inesperados.Las condiciones a bordo generan preocupaciónLa larga permanencia en el mar también ha puesto el foco en las condiciones de vida de la tripulación. Familiares de los militares han denunciado problemas como duchas frías, baños obstruidos y escasez de algunos suministros, además de dificultades con el correo y disponibilidad intermitente de productos de higiene y alimentos frescos.CNN y Navy Times informaron además de intentos de suicidio y de un deterioro de la moral entre los tripulantes. Estas preocupaciones llevaron a dos senadores demócratas, Patty Murray y Chris Coons, a solicitar al Pentágono una revisión estratégica independiente de las condiciones del Lincoln y de otros buques desplegados en relación con el conflicto con Irán.Los legisladores pidieron que la revisión examine la preparación operativa, el personal, la calidad de vida, la salud mental, la cultura dentro de los buques y la comunicación con las familias. También solicitaron recomendaciones para mejorar futuros despliegues prolongados.La preocupación no se limita al Lincoln. El USS Gerald R. Ford también completó recientemente un despliegue excepcionalmente largo y sufrió un incendio que comenzó en la lavandería y tardó unas 30 horas en ser controlado, dejando a unos 600 marineros sin acceso a sus literas. Otro destructor, el USS Benfold, pasó cuatro días sin electricidad en el mar de China Meridional debido a una falla de ingeniería.CNN también ha señalado que los despliegues de portaaviones que superan el objetivo de siete meses de la Armada se han vuelto más frecuentes en los últimos años.Hegseth reconoce el desgaste del despliegueEl secretario de Defensa, Pete Hegseth, reconoció el lunes que la misión del Lincoln había sido difícil. Durante una visita a un contratista de defensa en Wisconsin, afirmó que los marineros no habían tenido tantas escalas en puerto como hubiera sido deseable y que el despliegue había sido más largo de lo habitual.“Es un despliegue difícil”, dijo Hegseth, al tiempo que elogió a la tripulación por haber cumplido su misión en un entorno que describió como especialmente exigente. También aseguró que esperaba recibir personalmente a los marineros cuando regresaran a Estados Unidos.Hegseth ha defendido previamente las condiciones del portaaviones, mientras que funcionarios de la Armada han elogiado la resistencia de su tripulación. Sin embargo, las denuncias de familiares y la solicitud de una investigación independiente mantienen abiertas las preguntas sobre el costo que tuvo el prolongado despliegue para los marineros y sus familias.Mientras el Lincoln se dirige a Estados Unidos, la familia de uno de sus tripulantes enfrenta además un problema migratorio. Luis Manuel Avilés Roa, padre del militar de Florida Joshua Avilés, fue detenido por agentes de inmigración durante un control de tráfico en Cayo Hueso. El nicaragüense, de 48 años, lleva 19 años viviendo en Estados Unidos y tenía licencia de conducir, número de Seguro Social y permiso de trabajo mientras esperaba una respuesta sobre su solicitud de residencia permanente. El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que había ingresado ilegalmente al país y que permanecerá bajo custodia del ICE mientras avanza su proceso de deportación.
El portaaviones USS Abraham Lincoln va rumbo a Tailandia tras más de 250 días en el mar
Regresa a Estados Unidos después de un largo despliegue en Oriente Próximo. Pero antes hará una parada de reabastecimiento, mientras crecen las preguntas sobre las condiciones de su tripulación










