Era un relevo necesario. Después de 250 días en el mar apoyando las operaciones estadounidenses en Irán, el portaaviones USS Abraham Lincoln y sus 5.000 marineros regresan a casa. Ahora será el USS George Washington el que retome un trabajo que ha estado en el punto de mira por las malas condiciones de los trabajadores a bordo. La polémica estalló este verano, después de que varios familiares afirmaran que estaban preocupados por el estado de sus familiares a bordo del portaaviones. Dos periódicos militares especializados, el Navy Times y el Stars and Stripes , informaron recientemente que varios marineros han intentado saltar por la borda debido a las precarias condiciones y al estrés psicológico que sufren a bordo del Lincoln. Las declaraciones detallan incluso varios intentos de suicidio. Annabelle Loma, la esposa de uno de los marineros, declaró que su marido había intentado saltar por la borda después de que su período de servicio en el mar se prolongara repetidamente. “Tiene miedo. Cree que recibirá una baja deshonrosa y que, solo porque estaba agotado, su carrera de 13 años se arruinará así sin más”, dijo. En otra entrevista, la esposa de otro de los miembros del equipo del Lincoln explicó cómo empezó a notar un cambio en los mensajes que le enviaba su esposo. “Hay menos esperanza en su forma de hablar y menos cosas positivas que tiene que decir”. Se nota en las pequeñas cosas", describió. "Está agotado. Es un despliegue muy largo y eso pasa factura”, añadió. TE PUEDE INTERESAR En total, han sido más de 9 meses seguidos sin pisar tierra, un récord para un portaaviones. El presidente estadounidense, Donald Trump, respondió a otro informe de CNN sobre las condiciones de vida en el portaaviones y dijo a una periodista de la cadena que "se callara" y que la noticia era falsa. "El Lincoln ha estado ahí durante un tiempo, un buen tiempo, pero a lo largo de los años, los hemos tenido ahí durante mucho más tiempo”, dijo Trump, describiendo un intercambio con un veterano, a quien no nombró, durante el fin de semana. “Era un almirante retirado y dijo: ‘He estado en barcos que llevan mucho más tiempo en alta mar, señor. Y conozco gente en el Lincoln; dicen que está impecablemente mantenido y muy bien cuidado’. Y otras personas fueron y comprobaron que era cierto”, aseguró Trump. Pete Hegseth, ministro de Defensa, ha desestimado los relatos de los familiares y los ha calificado como falsos. TE PUEDE INTERESAR La información desde dentro del portaaviones, sin embargo, dista mucho de ser positiva. Además del estado mental de los marineros, se ha denunciado la escasez de alimentos y agua, interrupciones en el servicio postal, problemas de fontanería y baja moral. "Simplemente no creo que los estén tratando como personas. Creo que los están tratando como si fueran un uniforme, como un peón en un tablero de ajedrez”, dijo la esposa de uno de los trabajadores del Lincoln. Algunos legisladores han exigido respuestas al Pentágono. Mike Levin, congresista demócrata por California, dio la voz de alarma sobre las condiciones a bordo del buque de guerra. Describió la situación de la tripulación del X como "duchas con moho, inodoros rotos, lavandería sin lavar durante semanas, largos periodos sin agua caliente, una comida que se reducía a media taza de arroz y dos tortillas. Sin jabón, desodorante ni pasta de dientes". Por su parte, Carl Otis Schuster, capitán retirado de la marina estadounidense, dijo que creía que se debería prestar más atención al "elemento humano" de estos despliegues, y agregó que "hasta que no lo hagamos, se repetirán" los problemas que han surgido. "Lamentablemente, nos hemos acostumbrado a culpar a los tripulantes. Cada generación dice que la nuestra es débil, pero yo diría que los hombres que sirven en el Abraham Lincoln han soportado tensiones y dificultades que mi generación rara vez enfrentó, y ciertamente yo nunca". TE PUEDE INTERESAR Otros militares afirman, por otro lado, que las condiciones en los portaaviones son siempre duras porque son ruidosos, las jornadas de trabajo son muy largas y hay muchos lugares, como la sala de máquinas, con muy poca luz natural. "No hay privacidad. En cierto modo, [puede llegar a sentirse como] una cárcel, porque estás en este barco y no puedes bajarte", aseguró Lory Manning, quien sirvió más de 25 años en la Marina, a The Guardian. Los problemas de salud mental que afronta el personal en servicio activo de la Armada de los Estados Unidos no son nuevos. Un estudio del año pasado analizó los factores de estrés específicos a los que se enfrentan los marineros durante sus despliegues y descubrió que los más comunes incluían ruidos fuertes, falta de descanso y atención médica física y mental inadecuada. Los investigadores realizaron una encuesta entre marineros desplegados y descubrieron que casi la mitad se quejaba de no recibir la ayuda adecuada para afrontar el estrés en el mar. El estudio concluyó que "dadas las altas tasas de suicidio militar, incluso dentro de la armada, se necesitan urgentemente esfuerzos para mejorar el acceso a la atención médica a bordo de los buques".
Regresa el Abraham Lincoln, el portaaviones maldito de la guerra de Irán
Varios relatos de familiares narran las malas condiciones de los marineros en el portaaviones y hasta intentos de suicidio en algunos casos














