Buenos Aires (EFE).- El Gobierno argentino del presidente Javier Milei y las autoridades locales de la sureña Tierra del Fuego entraron este martes en disputa a raíz del amarre de un buque británico en el puerto de Ushuaia, lo que prohíben las leyes provinciales a raíz del conflicto con Reino Unido por la soberanía de las Malvinas, pero que justificó el portavoz de la Casa Rosada.

Adrián Ravier, vocero del Gobierno de Milei, dijo en una rueda de prensa que «el accionar del buque no viola ninguna ley», en respuesta a la denuncia presentada en la víspera por la provincia de Tierra del Fuego -a la que pertenecen las Malvinas-, por considerar que el amarre del VS Promise incumple normas en el marco del reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago, bajo administración británica.

En Tierra del Fuego rige una ley que prohíbe la permanencia, el amarre y el abastecimiento en sus puertos de barcos con bandera británica. Y, en cualquier caso, el Gobierno central, a través de la Prefectura Naval, debería haber dado permiso al buque para que se introdujera en aguas argentinas.

Sin embargo, Ravier afirmó que en este caso la ley provincial «no aplica» porque esa normativa no prohíbe de manera general el ingreso a los puertos fueguinos de buques vinculado al Reino Unido, sino solo de aquellos relacionados con actividades de exploración o explotación de recursos naturales en la cuenca de Malvinas.