TEHERÁN.– Irán prometió resistir la ampliación de las sanciones de Estados Unidos y advirtió que podría responder con una nueva escalada militar y económica en Medio Oriente, en momentos en que Washington intenta aumentar la presión sobre Teherán sin cerrar por completo la puerta a una reanudación de las negociaciones.El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, presentó el lunes nuevas medidas destinadas a aislar la economía iraní y advirtió que los países que mantengan relaciones comerciales con Teherán podrían quedar excluidos del sistema financiero basado en el dólar. Sin embargo, evitó aplicar las sanciones más severas y no fijó un calendario para eventuales castigos.El presidente de Estados Unidos, Donald TrumpJacquelyn Martin - APEl Departamento del Tesoro sancionó a 60 personas, entidades y buques, pero no incluyó a bancos chinos sospechados de facilitar el comercio petrolero iraní. China, principal comprador de crudo iraní durante años, defendió este martes su cooperación con Teherán y sostuvo que se desarrolla dentro del derecho internacional.La cautela de Washington frente a las instituciones financieras chinas responde al temor de que Pekín adopte represalias antes de las conversaciones previstas para el próximo mes entre Donald Trump y Xi Jinping. Una posible restricción china a las exportaciones de minerales críticos sería especialmente sensible para Estados Unidos.Desde Teherán, el ministro de Economía, Alí Madanizadeh, aseguró que Irán está preparado para responder. “Nuestra defensa ya no es tan defensiva; los enemigos deberían esperar un ataque”, afirmó. También sostuvo que China y Rusia no aceptaron las nuevas medidas estadounidenses y pronosticó que otros países harán lo mismo.La principal herramienta de presión iraní sigue siendo el estrecho de Ormuz, una vía que antes de la guerra concentraba cerca de una quinta parte del flujo energético mundial. Mohsen Rezaei, exjefe de la Guardia Revolucionaria y secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, amenazó con impedir por completo las exportaciones de petróleo desde el Golfo Pérsico si continúa la “guerra económica”.Los ataques y amenazas iraníes ya redujeron gran parte del tránsito por Ormuz. Aunque algunos petroleros volvieron a circular en las últimas semanas, los volúmenes siguen en niveles muy bajos. El domingo, Teherán incluyó a 45 buques en una lista negra por supuestamente incumplir las reglas que intenta imponer al tránsito marítimo. El martes, además, un petrolero fue alcanzado por un proyectil cerca de la entrada del estrecho y quedó inutilizado.El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott BessentAlex Brandon - APLa presión también se extiende al mar Rojo. Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, amenazaron con bloquear el transporte marítimo saudita por Bab el-Mandeb, otro de los grandes cuellos de botella energéticos del mundo. Algunas navieras chinas ya comenzaron a desviar sus embarcaciones para evitar esa ruta.Otra posibilidad es una ofensiva contra instalaciones petroleras, gasíferas, eléctricas o plantas desalinizadoras en los países del Golfo aliados de Washington. Un ataque de ese tipo podría elevar los precios de la energía durante más tiempo y generar mayores costos políticos para la administración Trump que las acciones contra buques.Teherán también podría recurrir a ciberataques contra objetivos occidentales. Reino Unido atribuyó a hackers vinculados con Irán el cierre de una pequeña estación eléctrica, mientras funcionarios estadounidenses señalaron a Teherán como posible responsable de ataques contra plantas de agua en Minnesota. Irán no respondió a esas acusaciones.Personas disfrutan de la playa mientras al fondo se ven buques anclados en el estrecho de OrmuzAmirhosein Khorgooi - ISNAAl mismo tiempo, aparecieron señales de una posible vía diplomática. Abás Golroo, jefe de la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento iraní, afirmó que el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, llevó a Teherán un mensaje de Estados Unidos para reactivar el proceso político.Pakistán, que actúa como mediador, aseguró haber logrado “avances significativos” en conversaciones destinadas a impedir una nueva escalada y reabrir Ormuz. Desde la oficina del presidente iraní también hablaron de “logros diplomáticos sumamente valiosos”. La amenaza de una escalada, sin embargo, sigue como principal instrumento de presión de Teherán frente a Washington.Agencias AP, AFP y Reuters