0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialCarlitos Alcaraz ya está de vuelta. Después de exactamente 19 semanas sin competir, volvía al circuito este martes y lo hacía en unas circunstancias un tanto inusuales: en primera ronda del cuadro principal de dobles mixtos, formando tándem con la exreina de Nueva York, Serena Williams, en una competición que es más torneo de exhibición para beneficio de los aficionados que un Grand Slam propiamente dicho. En este nuevo formato, en su segundo año, los partidos se disputan a dos sets y a cuatro juegos, con puntos decisivos en los 40 iguales, que se traduce en encuentros breves y llenos de acción.De todos los encuentros de esta modalidad, llena de grandes estrellas formando parejas llamativas, como Djokovic y Sabalenka entre otros, el par integrado por Serena y Carlitos era tal vez el que la gente esperaba con más ganas. El murciano ha estado recuperándose de la lesión de muñeca que sufrió en el Godó en abril y a la histórica Williams, que cumplirá 45 años el mes que viene, que “evolucionó lejos del tenis” en esta misma pista hace cuatro años (nunca quiso decir que se retiraba), ha vuelto a competir esporádicamente este verano. Era sin duda un plato muy apetitoso verlos jugar juntos.Lee tambiénAlcaraz y Williams saltaron a la Ashe con una gran ovación de un público. Iban con equipamiento conjuntado: camisetas de tirantes lilas y partes de abajo negras. Y Carlitos, su melena larga controlada con una diadema, lucía también una manga de compresión en el brazo derecho, sobre la que se colocó una muñequera ancha.A este inesperado dúo le tocaba verse las caras con una pareja procedente de la fase de cualificación. En su caso fueron la actual campeona de dobles femeninos del US Open, Erin Routliffe y el ex número uno mundial de dobles, Lloyd Glasspool. Parecía que los expertos en dobles iban a dominar: Carlitos no es un gran doblista y Serena, muy lejos de su mejor forma, tuvo muchos fallos. Routliffe y Glasspool exhibieron su experiencia en la modalidad y se adelantaron, pero las estrellas se pusieron las pilas y lograron llevarse el primer set. Con los motores ya calientes, arrollaron en la segunda manga y se anotaron la victoria (5-3, 4-1). “Al principio estaba nervioso, pero ha sido supereléctrico”, dijo Alcaraz. En cuartos de final les esperan Bencic y Cobolli.Su debut en el individual del US Open dictaminará su estado de forma tras tanta inactividadPero el resultado era lo de menos. Para Carlitos, los dobles mixtos son una manera de volver a la competición sin la exigencia ni la presión de un partido individual. Estaba con ganas, después de haberse tenido que saltar dos Grand Slams y muchas otras citas importantes, en un gota a gota de cancelaciones de último momento: Roma y Roland Garros, en tierra; Queens y Wimbledon, en hierba; Canadá y Cincinnati, en rápida… Y más ansioso aún sabiendo que su rival, Jannik Sinner, también apartado de las pistas por su lesión de rodilla, iba a darse de baja en Nueva York, abriéndose así más la brecha para recuperar el terreno perdido en estos meses alejado del circuito.Carlos Alcaraz este martes en el US OpenSARAH STIER / AFPEste primer contacto era su termómetro para lo que le interesa de verdad. Las sensaciones. El toque. La velocidad, el instinto. La forma, ya la ha estado trabajando en entrenamientos, pero verse en un entorno competitivo es otra cosa. Por ser su partido inicial, Alcaraz sacó bien. A la derecha le faltó a veces precisión y potencia. Y cómo se siente con la muñeca está por ver. De ahí sale su magia, sus golpes imposibles, y esos estuvieron ausentes en este partido. Tal vez porque no hubo ocasión de exhibirlos o quizás porque no quiso forzar la máquina. La prueba definitiva llegará este domingo o lunes, cuando entre en acción en el cuadro individual.Barcelonesa de nacimiento y neoyorquina de adopción.Empezó en La Vanguardia en 1990 en el Magazine y la sección de Deportes, antes de mudarse a Nueva York, desde donde colabora con temas deportivos y culturales.