Stanley F. Druckenmiller es considerado por muchos el mejor inversor de la historia, con resultados del entorno del 30% anualizado en los 30 años en los que gestionó su hedge fund, Duquesne Capital Management, y ahora puede presumir de haber liderado en su equipo a dos de los hombres más importantes del momento en la política económica y monetaria estadounidense: Scott Bessent, secretario del Tesoro, y Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal. Druckenmiller ha sido crítico este martes con la última decisión de Bessent de intervenir el mercado de deuda estadounidense, en un artículo publicado en The Wall Street Journal en el que defiende una tesis muy parecida a la que plantea Warsh para la Fed: no intervenir el mercado.Druckenmiller no es un cualquiera en el mundo de la inversión, y menos para Bessent y Warsh, dos de los principales responsables de la política económica estadounidense: el fundador de Duquesne Capital Management, de casi dos metros de altura, ha sido mentor de ambos en distintas etapas, y se le ha llegado a bautizar como "el hombre detrás de Warsh y Bessent" en la revista Barron's.

Cuando Druckenmiller, como CIO de la cartera de inversión de Soros, quebró el Banco de Inglaterra en el año 1992 con una posición corta en la libra esterlina y en una operación de enorme éxito financiero para la firma, Scott Bessent era un joven de 30 años que participó en la operación como responsable de la oficina de Londres de Soros.