El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vuelto a subrayar que no hay ningún informe que "atisbara" la entrada masiva de más de 80.000 migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio, pues de haber "vislumbrado" esta situación se habrían tomado "por sentido común" todas las medidas extraordinarias y excepcionales necesarias.PublicidadAsí ha respondido Marlaska en la rueda posterior al consejo de ministros al ser preguntado por la comparecencia de su compañera Margarita Robles en el Congreso, donde ha dejado claro que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) hizo en Ceuta la labor que le es "exigible" y la compartió y analizó con las fuerzas de seguridad del Estado y la Delegación del Gobierno.Tras defender el trabajo "extraordinario" de todos los servicios de información españoles y subrayar que en la gestión de lo sucedido en Ceuta las fuerzas de seguridad están trabajando "a fondo" y con un cumplimiento "estricto" de la ley, el ministro ha recalcado: "No había ningún informe que atisbara que el día 30 de julio iba a suceder lo que finalmente aconteció".Marlaska afirmó que si se hubiera vislumbrado algo si quiera parecido a lo que ocurrió en Ceuta, y teniendo en cuenta lo acontecido en la ciudad autónoma en 2021 cuando accedieron unos 10.000 migrantes, se habría elevado a "las más altas instancias".El ministro ha admitido que en los siete días previos a la entrada masiva, las autoridades marroquíes interceptaron a un millar de migrantes, entre ellos menores, tratando de acceder a nado a la costa ceutí, una situación completamente "ajena" a la realidad de las más de 70.000 personas que entraron en solo veinticuatro horas. "Algo extraordinario, excepcional y evidentemente difícil de imaginar", ha zanjado.