Crisis migratoria"Aquello fue una bestialidad. Lo que tuvimos que vivir ese d�a no podemos olvidarlo", relata uno de los guardias civilesMigrantes cuando intentaban alcanzar Ceuta tras cruzar a nado desde mMarruecos el pasado 30 de julio.ANTONIO SEMPEREActualizado Lunes,

agosto

22:52Audio generado con IACuando la presi�n migratoria en la frontera de Ceuta hab�a alcanzado niveles extraordinarios la tercera semana de julio y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ya hab�a detectado se�ales inequ�vocas de que la situaci�n estaba cambiando, el dispositivo de vigilancia de la Guardia Civil en la frontera segu�a siendo manifiestamente insuficiente para afrontar una eventual entrada masiva. En el momento en que miles de personas comenzaron a cruzar desde Marruecos, el Instituto Armado contaba con apenas cinco agentes en tierra en la frontera y con cuatro efectivos del Grupo de Especialistas en Actividades Subacu�ticas (GEAS), los buceadores. A estos �ltimos, se sum� su jefe, pese a que se encontraba de baja.Este despliegue era dif�cilmente compatible con la magnitud de una amenaza que ya se hab�a advertido al Ministerio del Interior por parte del de Defensa. La secuencia posterior —m�s de 50.000 personas entrando en apenas unas horas durante la noche del 30 al 31 de julio— evidenci� hasta qu� punto la capacidad de respuesta estaba desbordada. Las primeras horas fueron un aut�ntico caos. Los agentes estaban totalmente desbordados. Eran incapaces, seg�n el testimonio de uno de ellos, de abordar una situaci�n que, en cuesti�n de minutos, se volvi� incontrolable. El dispositivo se vio completamente sobrepasado y la presi�n sobre la frontera no dejaba de crecer. Este escenario ins�lito empuj� a los 15 guardias civiles que hab�a en la Comandancia de Ceuta a cerrar las instalaciones para desplazarse a la frontera y reforzar el dispositivo e intentar contener as� la entrada.Tambi�n llegaron 11 agentes del Grupo de Acci�n R�pida (GAR), pero el refuerzo segu�a siendo insuficiente. Finalmente, ante la magnitud de la situaci�n, los agentes, seg�n revelan a este peri�dico, solicitaron la intervenci�n del Ej�rcito, cuya llegada no se produjo hasta las nueve de la noche. Este retraso gener� malestar entre los agentes que hab�an tenido que afrontar durante horas una situaci�n que consideraban ya incontrolable.Los agentes de la Guardia Civil y de la Polic�a Nacional se vieron completamente desbordados porque la entrada no cesaba, una situaci�n que oblig� a intervenir de manera urgente al Ministerio del Interior. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska con 200 polic�as nacionales -principalmente UIP, antidisturbios, y UPR, otra unidad de �lite- para reforzar el dispositivo de seguridad y contener la presi�n migratoria. A ellos se sumaron inicialmente 98 agentes del Instituto Armado.Posteriormente, el refuerzo se ampli� hasta 330 polic�as y 240 guardias civiles adicionales, seg�n indic� el Ministerio. La gesti�n de la crisis abri� adem�s una profunda brecha entre el Ministerio del Interior y el de Defensa. En el centro de la disputa qued� el papel del Centro Nacional de Inteligencia (CNI): mientras fuentes vinculadas al servicio de inteligencia espa�ol sostuvieron que hab�a trasladado a Interior varios avisos sobre el riesgo de una entrada masiva, el ministro Grande-Marlaska neg� tajantemente haber recibido una alerta de esas caracter�sticas. El enfrentamiento entre ambas versiones elev� la tensi�n dentro del Gobierno y abri� una cuesti�n especialmente inc�moda: si existieron advertencias previas sobre una posible avalancha migratoria y por qu� la frontera no estaba preparada para hacerle frente.�Aquello fue una bestialidad. Lo que tuvimos que vivir ese d�a no podemos olvidarlo�, relata uno de los agentes que velaba por la seguridad en la frontera. La carencia de personal en el paso fronterizo es una problem�tica cr�nica y la entrada masiva a Ceuta demostr� que nada ha cambiado en la estructura del control de las fronteras.Sucedi� con el asalto a la valla de Melilla en el a�o 2022, cuando 27 migrantes, seg�n los datos de una ONG, murieron en el intento. Entonces, �nicamente hab�a 16 agentes de la Guardia Civil para contener aquel intento que implic� a m�s de 3.000 personas.