La Universidad Torcuato Di Tella difundió este lunes el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de agosto. La noticia fue tan sorpresiva como replicada en todos los medios. La gestión de Javier Milei repuntó un 6,4% en el octavo mes de 2026, aunque con una baja de 2,8% en relación al año anterior. El ICG debe su popularidad al hecho de que funciona como un predictor confiable de la performance de los oficialismos en las distintas elecciones. El índice se elabora en una escala de 0 a 5 y su valor multiplicado por 20 suele correlacionar con los porcentajes de los partidos de gobierno en las elecciones. El 2,06 de la gestión libertaria equivaldría, en este cálculo informal, a 41,2%, cifra que algunas encuestas dan como cercana a los probables votos de La Libertad Avanza. Si las elecciones fueran hoy, claro. El rebote del ICG de agosto llamó la atención porque fue un mes en el que se instaló el debate sobre la microeconomía del modelo libertario, sobre todo en torno al cierre de empresas, pérdida de ingresos y en particular la mora en los créditos. La figura del presidente quedó cuestionada también por sus escasas apariciones en público: en los pocos discursos que brindó en la última semana, se lo vio desencajado en sus insultos hacia periodistas y opositores.