"El periodismo es la profesi�n m�s bonita del mundo. Te da acceso a perfiles de gente superinteresante, a estar en lugares que de otra manera no podr�as estar. Pero tambi�n es muy sacrificado". Marcos Iriarte, redactor jefe de Econom�a del diario EL MUNDO, lo dice despu�s de m�s de 20 a�os de trabajo en el peri�dico. Conoce el oficio, las ventajas que ofrece y sus renuncias. Esa mezcla de pasi�n y realismo es precisamente la que se vive en el aula de quienes deciden hacer uno de los m�steres en periodismo m�s longevos que se imparten en Espa�a: el que hace honor al rotativo, el m�ster de EL MUNDO y de la Universidad CEU San Pablo.Una gran parte de sus profesores no son pedagogos. Son periodistas en activo que bajan de la redacci�n de uno de los diarios m�s le�dos del pa�s a las aulas de la Escuela de Unidad Editorial (ESUE). Marcos Iriarte, Pablo Herraiz, Jos� Luis Mart�n Vadillo o Guacimara Castrillo son solo algunos de ellos. Pero este a�o hay una gran novedad: bajo la direcci�n de Rafael Moyano, se fusionan el m�ster en Periodismo con el M�ster en Periodismo de Investigaci�n, Datos y Visualizaci�n que tambi�n impart�a ESUE. "Es un m�ster mucho m�s grande. Una mezcla de los dos", explica Herraiz, quien curs� la segunda promoci�n del m�ster general, es redactor desde 2003 y dirig�a el de investigaci�n desde hace cuatro a�os: "Es el m�ster que a m� me hubiera gustado hacer como alumno".Mart�n Vadillo es profesor desde esa misma edici�n y ha construido su carrera en la web del peri�dico, siendo ahora el responsable de Optimizaci�n y Gesti�n de Contenidos Digitales. Guacimara entr� en el 2003, cuando la web era todav�a "una cosa futurista", y hoy dirige la secci�n de Redes Sociales. E Iriarte lleg� desde la redacci�n de Bilbao pasando por varias de las secciones que hoy componen el diario —pol�tica, tribunales, cierre— hasta recaer en la econom�a "casi por casualidad". "Al principio no era mi lugar natural", pero hoy reconoce que es una de las mejores decisiones de su carrera.Un aula que ya funciona como redacci�nLo primero que llama la atenci�n en el m�ster con respecto a otras titulaciones es la metodolog�a de trabajo en el aula, que se aproxima a lo que los alumnos har�n en la redacci�n cuando se incorporen como becarios. Por ejemplo, Mart�n Vadillo no plantea una clase te�rica, sino algo m�s parecido a lo que se van a encontrar en el mundo real, "escribiendo d�a a d�a, sobre la marcha", con �ltimas horas, reportajes y adaptaci�n al formato m�vil.Herraiz lleva esa din�mica todav�a m�s lejos en sus clases de investigaci�n. Sus alumnos no hacen ejercicios simulados, sino que desarrollan proyectos reales que pueden tardar meses en publicarse. "Los alumnos ven que de repente se tiran tres o cuatro meses haciendo un tema que luego se puede llegar a publicar en el diario. Y as� van aprendiendo que las cosas hay que madurarlas, que no todo es de un d�a para otro", se�ala.Alumnos del M�ster de EL MUNDO.BEL�N JIM�NEZA veces, ese mismo trabajo termina teniendo un recorrido que ni el propio alumno imagina. Guacimara Castrillo llevaba tiempo buscando el tono perfecto para abrir la cuenta de TikTok de EL MUNDO, y fue una alumna la que dio con la tecla. "Esto es lo que necesitamos", dijo entonces. Aquella alumna acab� incorpor�ndose al equipo y hoy es uno de los rostros visibles del medio en la plataforma. No es un caso �nico: buena parte de la secci�n de Redes procede del propio m�ster.Todoterreno primero, especialista despu�sLo que est� claro es que un alumno no deja de ser alguien que est� aprendiendo. Ninguno pide que lleguen con todo sabido; al contrario. "Lo que hay que ser es, de base, todoterreno. No buscar la especializaci�n desde el minuto uno", sostiene Mart�n Vadillo, convencido de que "cuantas m�s habilidades tengas, m�s posibilidades tienes" a la hora de encontrar trabajo. Guacimara tambi�n es firme creyente de esto: en su secci�n busca un perfil "polivalente", capaz de escribir, hacer guiones, editar un v�deo o realizar una cobertura en directo.La especializaci�n, insisten, llega despu�s y es la herramienta que otorga la ventaja competitiva. "Es la llave que te garantiza, de alguna manera, un valor extra. Las plazas son cada vez m�s limitadas. �De qu� manera puedes hacer que alguien te quiera contratar? Pues siendo lo m�s especializado posible en algo", apunta Iriarte, quien pas� por m�ltiples secciones. Ese camino, defiende, se construye por etapas y no de golpe. Para �l, el secreto de una buena noticia reside en "visualizar a alguien de nuestra vida y explicarle por qu� le interesa esto que ha pasado".Las herramientas de una redacci�nJunto a la escritura, el m�ster fusionado incorpora un peso creciente de habilidades que hasta hace poco se consideraban exclusivas de especialistas. Herraiz lo nota, sobre todo, en el manejo de datos: "No hay que ser ingeniero inform�tico para trabajar con bases de datos", aclara, pero hoy es una habilidad que "le hace falta a todos los periodistas". Mart�n Vadillo insiste en que su m�dulo tampoco es solo una clase de SEO: "Es una optimizaci�n a todos los niveles, desde la forma de contar las historias hasta qu� herramientas podemos utilizar o c�mo nos tenemos que mover con las redes sociales".La herramienta que m�s preguntas genera ahora entre los alumnos, sin embargo, es la inteligencia artificial, y ah� Iriarte fija una frontera muy clara: puede ayudar (transcribe entrevistas, sugiere titulares, detecta erratas... en definitiva, funciona como "un copiloto real e incansable"), pero nunca sustituye al periodista como responsable de lo publicado."La IA es una herramienta, no una fuente", sentencia. Por eso pr�cticamente obliga a sus alumnos a utilizarla, con el fin de que aprendan a hacerlo con rigor y criterio.�Y despu�s, hay trabajo?Es, probablemente, la pregunta del mill�n, pero la respuesta es afirmativa. La secci�n de Redes que dirige Guacimara lo demuestra: la mitad de su equipo procede de las aulas de ESUE y, seg�n cuenta, "no hay becario que haya pasado por Redes sin encontrar trabajo, dentro o fuera del peri�dico". "Lo que quiere nuestro p�blico es lo que quiere el alumno del m�ster", explica sobre esa relaci�n simbi�tica que le sirve, adem�s, para detectar talento joven antes que nadie.Mart�n Vadillo comparte esa visi�n y apunta a la preparaci�n pr�ctica: su objetivo es que los alumnos "lleguen el primer d�a de pr�cticas, si no al 100%, al 99% en la secci�n que corresponda", de modo que cuando el redactor jefe les encargue la primera tarea piense: "Qu� bien preparado vienes, no hay que ense�arte nada, aqu� vienes ya directamente a trabajar".Entre los cuatro profesionales y profesores aparecen matices distintos, pero sus consejos convergen: primero hay que aprender a moverse, despu�s encontrar un perfil propio y, en todo momento, mantener la curiosidad. "No puedes pedirle a alguien que est� empezando que haga todo perfecto, pero s� creo que hay que pedir una actitud positiva hacia el trabajo, tener ganas de aprender", resume Herraiz. Iriarte a�ade una lecci�n clave para la carrera: aprender a convivir con el error. "Errores cometemos los que estamos empezando y los que llevamos 20 a�os". Lo peligroso, matiza, no es equivocarse, sino conformarse despu�s con haber "cubierto el expediente".Herraiz, que se sent� en esas mismas aulas hace m�s de dos d�cadas y hoy forma a sus futuros compa�eros, es el mejor ejemplo de esa continuidad, al igual que Guacimara e Iriarte. "Espero que los alumnos tengan muchas ganas y que se conviertan en grandes periodistas, como ya lo son muchos de los que han pasado por este m�ster", subraya Herraiz. "Vamos a contar todo lo que hemos vivido los que llevamos m�s a�os", concluye, con el compromiso de guiar y acompa�ar a las nuevas promociones en sus primeros pasos dentro del oficio.