Pekín (EFE).- La sequía, que ha aumentado un 30 % desde el año 2000, constituye «un riesgo estructural» para las economías, los sistemas productivos y los medios de vida que se intensificará con el tiempo, advirtió hoy en Ulán Bator la secretaria ejecutiva adjunta de la Convención de la ONU de Lucha contra la Desertificación (CNULD), Andrea Meza.
Estas declaraciones se produjeron en el marco de la decimoséptima Conferencia de las Partes (COP17) de la CNULD, que se celebra desde el pasado lunes en Ulán Bator, en una jornada dedicada temáticamente al agua y en la que también se presentaron mecanismos de financiación e instrumentos técnicos para la resiliencia a la sequía.
Meza destacó en una rueda de prensa que la sequía no es solo un fenómeno «medioambiental», sino que pone en riesgo aspectos estructurales de la vida de las personas, y advirtió de que sus efectos ya llegan a zonas antes no acostumbradas a padecerla.
Afecta también a áreas de la Amazonía de Brasil o Panamá
La responsable de la CNULD recordó que no se trata solo de un fenómeno que afecta a África, donde está vinculado a situaciones de hambruna, dado que ya se puede ver en áreas de la Amazonía de Brasil o en Panamá, donde la falta de lluvias ha obligado a limitar el tránsito de buques por el Canal, afectando al comercio internacional.










