La sequía ha afectado cultivos y disponibilidad de agua en diferentes regiones de Honduras. (FOTO: El Libertador)La ONU destinará unos 80 millones de dólares equivalente a unos 532.6 millones de lempiras, para apoyar a Honduras frente a la crisis provocada por la sequía, con recursos dirigidos a municipios afectados, acciones anticipatorias, acceso a agua segura y asistencia para pequeños productores.La sequía que afecta a distintas zonas de Honduras requiere una respuesta coordinada entre el Gobierno, las municipalidades y los organismos de cooperación internacional, afirmó este miércoles el coordinador residente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Alejandro Álvarez.Durante su participación en el I Congreso por la Seguridad Alimentaria de los Pueblos, realizado en el Legislativo, Álvarez informó que Naciones Unidas trabaja con el Gobierno del presidente Nasry Asfura y diferentes instituciones para atender los efectos de la crisis climática, principalmente en las comunidades donde la falta de agua amenaza la producción de alimentos y las condiciones de vida de las familias.PUBLICIDADLa asistencia busca complementar los esfuerzos que desarrolla el Gobierno y fortalecer la atención directa en las comunidades que enfrentan mayores necesidades debido a la falta de agua y sus consecuencias sobre la seguridad alimentaria.Alejandro Álvarez afirmó que la sequía en Honduras exige una respuesta coordinada entre el Gobierno, las municipalidades y la cooperación internacional.. (FOTO: El Libertador)El propósito de estos fondos es permitir que las comunidades puedan adoptar medidas antes de que los efectos de la falta de lluvias se profundicen y reducir así el impacto sobre las familias y los medios de vida.La estrategia adquiere especial importancia para las zonas rurales, donde una parte de la población depende directamente de la agricultura y de la disponibilidad de agua para mantener sus cultivos y actividades productivas.PUBLICIDADÁlvarez señaló que posteriormente se prevé liberar recursos para respaldar a los pequeños productores, uno de los sectores que enfrenta mayores riesgos ante la falta de lluvias y las posibles pérdidas en los cultivos.“Hay un donativo adicional de alrededor de 20 millones de dólares. Será recibido por el país para poder hacer frente a esta sequía. Posteriormente vamos a liberar fondos para apoyar a pequeños productores y estaremos en condiciones de hacer este trabajo”, expresó.La respuesta de Naciones Unidas se desarrolla de manera conjunta con organismos especializados como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).PUBLICIDADA esta coordinación se suma la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon), con la que se trabaja para fortalecer las acciones en los territorios.Según Álvarez, estas organizaciones mantienen coordinación con diferentes instituciones del Gobierno para atender la situación desde una perspectiva multisectorial.Una infografía ilustra la emergencia climática en Honduras, indicando más de 200 municipios afectados por sequía, con 75 en alerta roja y el impacto del fenómeno de El Niño en distintas regiones. (Imagen Ilustrativa Infobae)La intervención no se limita a la entrega de alimentos, sino que contempla acciones relacionadas con el agua, la salud, la producción agrícola y la protección de las familias más vulnerables.Uno de los principales llamados realizados durante el congreso fue establecer criterios técnicos para determinar cuáles municipios y comunidades requieren atención prioritaria.Álvarez recordó que la sequía no afecta de la misma manera a todos los municipios, por lo que consideró necesario establecer una metodología que permita dirigir los recursos hacia las zonas con mayores necesidades.PUBLICIDAD“Digo esto para que tomemos acciones que no necesariamente son simpáticas de tomar, pero se debe priorizar con base en metodologías técnicas para que el apoyo a las familias y las ayudas llegue de manera multisectorial porque la gente debe comer”, manifestó.Para el representante de Naciones Unidas, la distribución de la asistencia debe responder a las condiciones reales de cada territorio y no realizarse de manera uniforme, debido a que existen diferencias en cuanto a disponibilidad de agua, producción agrícola y capacidad de las familias para enfrentar la emergencia.Álvarez explicó que las acciones de respuesta deben incluir mecanismos que permitan a las comunidades contar con agua segura, especialmente en aquellas zonas donde las fuentes tradicionales se han reducido o presentan dificultades para abastecer a la población.PUBLICIDADEntre las medidas planteadas se encuentran la instalación y distribución de filtros de agua, plantas potabilizadoras, pozos y bombas, con el objetivo de garantizar el suministro y reducir los riesgos para la salud.El funcionario insistió en que el componente sanitario debe ser atendido, debido a que la falta de agua segura puede convertirse en un problema adicional para las familias afectadas por la emergencia climática.Los pequeños productores se encuentran entre los sectores que pueden sufrir mayores consecuencias, debido a que la reducción de las precipitaciones puede afectar cultivos, disponibilidad de agua para riego y capacidad de las familias rurales para generar ingresos.PUBLICIDADPor esa razón, la ONU contempla liberar recursos específicos para respaldar a este sector, como parte de una estrategia que busca reducir el impacto de la sequía y contribuir a mantener la producción de alimentos.