Madrid (EFE).- El portugués José Mourinho, entrenador del Real Madrid, quiso rebajar la importancia de su vuelta al Santiago Bernabéu, 13 años después desde su último partido, y deseó que no se le reciba «de un modo particular”.

“Yo no quiero que el Bernabéu me reciba de un modo particular. Yo quiero que reciban al equipo como su equipo, como su pasión. Sé que la temporada pasada no ha terminado bien y en algún momento parecía que ese amor vivía una fase complicada”, dijo en rueda de prensa.

“Quiero, más que partir de cero, que la gente sepa el compromiso que tiene el equipo. Esto es lo más importante, yo no soy importante. Soy capaz de controlar mis emociones. De verdad, me gustaría mucho que el equipo sintiera

“No pienso que haya un árbitro que piense que es amigo de Negreira”

El portugués ha añadido que “confía en el arbitraje español” y que “no” piensa que haya ningún árbitro que salga al terreno de juego pensando “que es amigo de Negreria” o que este “le haya hecho un favor años atrás”.