0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, tiene ya despejado el camino para ejercer un tercer mandato al frente de la patronal, al concluir anoche el plazo de presentación de candidaturas alternativas sin que se haya presentado ninguna.Fuentes de la CEOE indican que el plazo acabó ayer a las 23.59 horas. Al haber un solo candidato, Garamendi será proclamado presidente en la asamblea electoral del próximo 1 de octubre, sin necesidad de celebrar una votación, tal y como contempla el artículo 41 de los estatutos de la organización.Garamendi ha sido el único candidato en presentar avales equivalentes a al menos el 10% de los electores, como fijan las normas de la CEOE. “El respaldo con el que cuenta va bastante más allá de los avales necesarios para presentar la candidatura” y han seguido llegando avales incluso después de la formalización de la candidatura, afirman desde la CEOE. El mensaje es que goza de un amplio respaldo. “Cuenta con el apoyo de una amplísima mayoría de organizaciones tanto territoriales como sectoriales”, añaden. A finales de junio, Garamendi ya anunció su intención de seguir al frente de la organización, pero realizó un movimiento que puso en guardia a los empresarios. Adelantó al 1 de octubre la fecha de celebración de las elecciones, previstas para noviembre, lo que generó suspicacias sobre la posible conformación de una candidatura alternativa. El motivo aducido desde la CEOE fue la celebración de la Cumbre Iberoamericana esos días en Madrid.Al no tener rival, el empresario vasco, nacido en 1958, dirigirá durante otros cuatro años la CEOE, a la que llegó en el 2018. Ganó sus primeras elecciones sin oponentes, después de perder cuatro años antes frente a Juan Rosell. Entre el 2014 y el 2018, presidió Cepyme y fue sumando apoyos para dar el salto a la presidencia de la CEOE. En el 2022 sí tuvo rival, Virginia Guinda, vicepresidenta de Foment, a la que venció con más del 80% de los votos. Inició un segundo mandato que habría sido el último si no fuera porque un año después el comité ejecutivo de la CEOE modificó los estatutos para eliminar las limitaciones de tiempo al frente de la organización. Fue una medida implantada por Rosell.Las anteriores limitaciones del cargo a dos mandatos habían animado las especulaciones acerca de que, como ya hizo Garamendi en su momento, fuera el presidente de Cepyme quien accediese a la presidencia de la CEOE. El anterior líder de los pequeños y medianos empresarios, Gerardo Cuerva, llegó a sonar como opción para disputarle el cargo a Garamendi, pero fue perdiendo apoyo.Uno de los momentos clave en la pugna por el poder en la gran organización empresarial se produjo el año pasado, cuando la candidata de la CEOE desbancó a Cuerva al frente de Cepyme. El propio Garamendi apoyó a Ángela de Miguel en las elecciones a la presidencia de Cepyme, en un choque frente a Cuerva que acabó reduciendo las opciones del empresario andaluz de liderar la CEOE. La disputa puso a prueba la propia organización, con polémicas incluso en torno a los propios procedimientos electorales.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión