Un tercio de las exportaciones mundiales de trigo salen de puertos rusos y ucranianos en el Mar Negro y el Mar de Azov.

En 2022, cuando las fuerzas rusas invasoras atacaron la infraestructura ucraniana en la región, el precio del trigo y otros cereales se disparó a nivel mundial.

Fue necesario un acuerdo negociado por Turquía y el establecimiento de un corredor marítimo ucraniano protegido para estabilizar los precios.

En las últimas semanas, los nuevos enfrentamientos han vuelto a interrumpir las exportaciones, y esta vez no solo las ventas de Ucrania se han visto afectadas.

Los analistas han comenzado a preguntarse si podría estar gestándose una segunda crisis mundial de cereales.