El calentamiento global está transformando rápidamente los ecosistemas del Ártico y, aunque muchas especies sufren sus consecuencias, otras están encontrando nuevas oportunidades. Es el caso de las ballenas barbadas en el mar de Groenlandia, donde miles de ejemplares llegan durante el verano atraídos por la abundancia de alimento. Se ha publicado ahora un estudio en Frontiers in Marine Science en el que se ha documentado el espectacular aumento de estos cetáceos durante las últimas décadas.
Los investigadores estiman que al menos 4.000 ballenas jorobadas, 6.000 ballenas de aleta y otras 4.500 ballenas Minke visitaron el mar de Groenlandia durante el verano de 2024. En conjunto, más de 14.500 ejemplares de tres especies que históricamente eran mucho menos habituales a lo largo de la costa de esta fría isla.
Detrás de este fenómeno se encuentra la transformación de estas aguas por culpa del cambio climático. La temperatura de la superficie del mar al este de Groenlandia ha aumentado alrededor de dos grados desde la década de 1990, mientras que el borde del hielo durante el verano retrocedió considerablemente hacia el norte después de mediados de los años 2000. “El aumento de la temperatura del océano y la disminución de la capa de hielo marino han facilitado la presencia generalizada de ballenas barbadas a lo largo de la costa este de Groenlandia, hasta los 70° N”, explica Mads Peter Heide-Jorgensen, del Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia y uno de los autores de la investigación.











