El virus del Nilo Occidental ha dejado de ser un patógeno importado y excepcional en Europa para convertirse en un riesgo anual, empujado hacia el norte del continente por temperaturas más cálidas, que propician su llegada a zonas tradicionalmente más frías. Si hasta hace relativamente poco todo se circunscribía a las zonas del sur más cercanas a África, la expansión de los mosquitos que transmiten la enfermedad, que ya alcanza a Bélgica, Austria, Alemania y Países Bajos.Hace unos días el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) instó a mejorar el control y la preparación frente al aumento del riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos, en especial, la fiebre del Nilo Occidental. En los seres humanos, alrededor del 80% de las infecciones del virus no presenta síntomas, pero un porcentaje menor es grave.Hasta el pasado viernes, se habían identificado en el continente 99 zonas afectadas en 12 países. El país más afectado es Italia, con 46 zonas. Le siguen Grecia, con 17 áreas, y Rumanía, con 14. La lista sigue con Francia (8), Macedonia del Norte (3), Serbia (3), España (3), Albania (1), Austria (1), Alemania (1), Kosovo (1) y los Países Bajos (1).Esta temporada veraniega, y hasta la semana pasada, se habían notificado 21 nuevas zonas. En total, se han notificado 625 casos de infección de personas por el virus del Nilo Occidental. Los países con más infectados son Italia, con 311 casos, y Grecia, con 157. En ambos, se produjeron 13 fallecidos. En España se han registrado este año 63 casos, con una persona fallecida. El promedio de edad de las víctimas era de 82 años. En el Alt Empordà se ha detectado el virus en aves, pero no en humanos.“El virus del Nilo Occidental se transmite por mosquitos, principalmente del género Culex pipiens . El principal vector de transmisión son estos insectos, que forman un ciclo infeccioso con las aves que permite su propagación”, explica Frederic Bartumeus, ecólogo y coordinador de Mosquito Alert, una plataforma de ciencia ciudadana creada para investigar y controlar a los mosquitos. La transmisión suele alcanzar su pico entre agosto y principios de septiembre. Pero este año, las altas temperaturas han variado su comportamiento.El calor sostenido durante semanas ha impedido su desarrollo que necesita un rango de temperatura óptima, entre 27 y 28 grados, y zonas húmedas, que no han encontrado por la rápida evaporación de charcos y otros hábitats. Por tanto, cabe esperar que aparezcan con la llegada de temperaturas más bajas y las lluvias de otoño. Según Bartumeus, profesor de ICREA en el CSIC, el clima está afectando el comportamiento de esta especie que no solo se reproduce más tarde sino que se desplaza en verano hacia el centro de Europa y zonas de mayor altitud.El ECDC ha señado que “la expansión del virus de la fiebre del Nilo Occidental, así como la propagación de especies de mosquito invasivas, demuestran por qué Europa necesita reforzar su capacidad de control de mosquitos”. El organismo aboga por un enfoque coordinado entre los países.El mosquito tigre, transmite los virus del dengue y el chikungunya, está en 16 países europeos, el doble que hace doce añosEl organismo de la UE para las enfermedades contagiosas recuerda que el mosquito tigre asiático ( Aedes albopictus ), que puede transmitir los virus del dengue y el chikungunya, ya está presente en 16 países del continente, el doble en comparación a hace doce años.Lee tambiénEn España se ha detectado este año el triple de casos de chikungunya que en el 2025, con 119 infecciones frente a las 42 del curso pasado. Hasta el 16 de agosto, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica había notificado 119 positivos, 54 importados de Bolivia y otros 20 de Cuba. Catalunya acumula 30 casos, seguida de la Comunidad Valenciana (27) y de Madrid (13). Respecto al dengue, se han comunicado 143 casos, frente a los 195 del 2025.Periodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en SociedadLicenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1996. Ha cubierto las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Especializado en tecnología. Autor del libro 'Bicicletas para la mente' (Península)
Más enfermedades transmitidas por mosquitos elevan la alerta en Europa
El cambio climático expande el alcance del virus del Nilo, que llega a Países Bajos











