Asim Munir se reunió en Teherán con Masoud Pezeshkian para reactivar las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos (REUTERS)El jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, se reunió este lunes en Teherán con el presidente iraní Masoud Pezeshkian y con otros altos funcionarios de la República Islámica en un intento por reactivar las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, un proceso en el que Islamabad actúa como mediador desde que estalló el conflicto el pasado 28 de febrero.La visita se produce en un momento de doble presión: por un lado, las conversaciones diplomáticas atraviesan un punto muerto; por otro, Washington anunció este mismo lunes el inicio de lo que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió como “la mayor campaña coordinada de aislamiento económico en la historia del mundo” contra Irán.PUBLICIDADMunir no llegó solo a la capital iraní. Lo acompañó el ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, quien mantuvo un encuentro separado con su par iraní, Eskandar Momeni. La delegación también se reunió con el presidente del Parlamento iraní y jefe negociador de Teherán, Mohamad Baqer Qalibaf, y con Mohsen Rezaei, titular del máximo órgano de seguridad nacional del país.En ese encuentro, Qalibaf señaló que “Estados Unidos ha impedido la instauración de la estabilidad en la región y ha generado nuevos motivos para la desconfianza”, y reclamó que Washington cumpla con los compromisos que asumió en el memorando de entendimiento firmado en Islamabad en junio.PUBLICIDADLa visita de Munir a Teherán ocurrió mientras las conversaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos atravesaban un punto muerto (REUTERS)“Queremos que se apliquen los términos del memorándum. Es Estados Unidos quien debe cumplir con sus obligaciones al respecto”, afirmó.Munir, por su parte, reafirmó el compromiso de Pakistán con el proceso. Un alto responsable de seguridad paquistaní, que pidió el anonimato, precisó que el mariscal de campo “permanece en contacto constante con el liderazgo estadounidense” y que su interacción reciente con el presidente Donald Trump —producida la semana pasada— se enmarca en ese rol mediador.“Pakistán quiere ver el fin pacífico de este conflicto y está haciendo un último esfuerzo para lograr esa paz mediante negociaciones”, añadió la fuente.PUBLICIDADBessent adelantó que las nuevas medidas de Washington apuntan a sancionar transferencias de dinero y compras de petróleo iraní, y advirtió que los países que proporcionen “cualquier tipo de ayuda vital a Irán” también enfrentarán consecuencias financieras. La advertencia es para actores como China o Rusia, que mantienen vínculos comerciales con Teherán.Irán respondió con un lenguaje igualmente duro: el gobierno de Pezeshkian declaró que considerará “enemigo” a cualquier Estado que se sume a la “guerra económica” impulsada por Washington, y amenazó con atacar intereses económicos estadounidenses si las medidas financieras avanzan.Pakistán afirmó que mantiene contactos con Donald Trump y que impulsa un último esfuerzo de paz mediante negociaciones. (REUTERS)En ese escenario, el estrecho de Ormuz —la vía marítima entre Irán y Omán por donde transita una parte sustancial del petróleo y gas mundial— se mantiene como uno de los principales focos de tensión del conflicto.PUBLICIDADEl Ministerio de Asuntos Exteriores iraní había anticipado el domingo que la visita de Munir formaba parte de “los esfuerzos continuos de Pakistán para ayudar a consolidar la paz y la seguridad en la región”. El lunes, el mismo día en que Bessent debía detallar el paquete de sanciones, el general paquistaní aterrizó en Teherán con el mandato explícito de mantener abierta la única vía de diálogo que aún queda en pie.