Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, ha empezado sin rodeos. En una conferencia de prensa, ha hecho referencia al "Día D" de la Segunda Guerra Mundial para anunciar un "Día D económico". En este caso, centrado en aislar a Irán. "Estamos lanzando una ofensiva económica contra las conexiones financieras de Irán en todo el mundo. Nuestro objetivo es aislar por completo y cortar todo el sustento económico que mantiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede solo", añadió Bessent. Esta vez, la estrategia de Estados Unidos ha cambiado y se ha centrado en apelar a sus aliados económicos. "Quienes apoyen a Estados Unidos cosecharán los frutos de nuestra alianza. Quienes se alíen con el régimen iraní deben esperar sufrir también el aislamiento de un régimen en decadencia". Según Bessent, la administración conoce todas las redes o canales con los que cuenta Irán para sobrevivir económicamente. El Tesoro ha identificado cada nodo, cada facilitador y cada red que Irán ha utilizado para el contrabando de petróleo y la evasión de sanciones", añadió. "A partir de hoy, las acciones del Tesoro y otros organismos estrecharán el cerco y bloquearán toda posible fuente de ingresos que financie a la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) y al malvado régimen iraní". Se trata de 60 entidades vinculadas a Irán en redes nucleares, de misiles, cibernéticas y petroleras. Bessent aseguró que EEUU "apretará el cerco" en torno a la financiación del gobierno iraní. La advertencia incluyó la expulsión de los grupos que ayudan a Irán a blanquear dinero del sistema financiero estadounidense, que constituye el núcleo de la economía global. “Quiero dejarlo claro: cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense. El tiempo acaba de empezar a correr”, dijo. “Si facilitan las transacciones y forman parte del ecosistema que convierte el petróleo iraní en dinero y en represión, serán objeto de sanciones”, añadió. TE PUEDE INTERESAR Sin embargo, no dio detalles sobre los aliados a los que hizo referencia, ni tampoco aclaró los detalles de las relaciones económicas que condenan. "Espero que, si no responden muy pronto, vean las consecuencias de sus actos." En la rueda de prensa, respondió a la pregunta de si China podría enfrentarse a sanciones secundarias por ayudar presuntamente a Irán y dijo que el mejor enfoque es a través de la "diplomacia discreta", pero añadió que "nadie está por encima del alcance de las sanciones estadounidenses". “Estamos estableciendo un entendimiento con cada país para comunicarles nuestras expectativas”, dijo. “Sabemos quiénes son. Ellos saben quiénes son. Así que cuando las medidas del Tesoro estadounidense caigan sobre ellos, no tendrán a quién culpar más que a sí mismos”. Sin embargo, no estableció los plazos específicos sobre cuándo los países deberían contar sus lazos con Teherán. "Nuestra paciencia no es infinita". China lleva mucho tiempo comprando hasta el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán, además de mantener una relación comercial más amplia. Por ahora, la única información proporcionada por Bessent es que Donald Trump ya está en conversaciones con los países a los que pueda afectar la advertencia. “Cada país tiene un plazo definido para cesar las actividades que hemos identificado. Si no toman medidas, nosotros lo haremos unilateralmente a través de las autoridades del Departamento del Tesoro”, agregó. En el marco de la llamada "Operación Paria Económico", la administración de Donald Trump plantea a Irán dos opciones: "un aislamiento global total y una economía de subsistencia, o un camino de regreso a la normalidad con la oportunidad de reincorporarse a la economía global". Las amenazas económicas suponen un cambio de estrategia de la administración estadounidense, semanas después del fracaso del memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán a principios de verano y del retorno a las hostilidades. Bessent ha planteado el anuncio de este lunes como un golpe de efecto del gobierno de Trump que no ha conseguido poner un punto y final al conflicto que está a punto de entrar en su séptimo mes. La economía de guerra se sufre en las calles iraníes Antes del anuncio del funcionario estadounidense, la economía iraní sufría ya un primer golpe. El lunes, el rial iraní alcanzó un nuevo mínimo histórico y cayó a 2,02 millones por dólar estadounidense al abrir las operaciones en los mercados de divisas. La inflación desbocada y el crecimiento en negativo de la economía iraní ya eran problemas que tenía que afrontar Teherán antes del inicio de la Operación Furía Épica el 28 de febrero, pero los meses de guerra han agudizado la situación. Desde el inicio de la guerra, el arroz ha subido alrededor del 60% y los precios de la carne de res son más del 150% más altos. Paralelamente, Abdolnaser Hemmati, gobernador del banco central de Irán, declaró esta semana que las exportaciones de petróleo iraní se han suspendido, lo que afecta a los ingresos por ventas petroleras del país. “Es una realidad que no estamos exportando petróleo. Los estadounidenses han congelado nuestras reservas de divisas y no nos permiten acceder a ellas”, dijo. El propio Gobierno iraní ha admitido que los iraníes están sufriendo las consecuencias de esta guerra. “Lamentamos que existan estos problemas, ya que nos encontramos inmersos en una guerra económica, militar y de seguridad a gran escala”, declaró el presidente iraní, Masoud Pezeshkian. “Como gobierno, buscamos con todas nuestras fuerzas encauzar la inflación, los problemas públicos, el sustento de la gente, los empleos, el futuro y la vida de las personas hacia la dignidad y el orgullo”, añadió. TE PUEDE INTERESAR Sin embargo, el ahogamiento de Irán es más difícil de lo que piensa la administración de Donald Trump. La República Islámica tiene una economía acostumbrada a las sanciones occidentales, impuestas desde hace décadas, y Teherán empezó a prepararse hace tiempo para hacerles frente. Las autoridades han creado una economía “de resistencia” en la que han creado una red descentralizada de empresas y han desarrollado una flota clandestina de buques cisterna que utiliza transferencias de barco a barco, datos de seguimiento alterados y documentación falsa para transportar petróleo. En 2024, se registraron 9.000 millones de dólares en actividades bancarias en la sombra iraníes a través de cuentas corresponsales estadounidenses, según informó la Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos (FINDEN), basándose en informes de instituciones financieras estadounidenses. Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, ha empezado sin rodeos. En una conferencia de prensa, ha hecho referencia al "Día D" de la Segunda Guerra Mundial para anunciar un "Día D económico". En este caso, centrado en aislar a Irán. "Estamos lanzando una ofensiva económica contra las conexiones financieras de Irán en todo el mundo. Nuestro objetivo es aislar por completo y cortar todo el sustento económico que mantiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede solo", añadió Bessent.