El regreso y la nueva solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa provocó una reacción política que dejó al gobernador con un margen de maniobra reducido, coincidieron los periodistas Ismael Bojórquez, director y fundador de Ríodoce; Peniley Ramírez, periodista de investigación, y Adrián López Ortiz, director de Noroeste, durante una mesa en Aristegui en Vivo.
Bojórquez señaló que la suspensión, hasta nuevo aviso, de la sesión del Congreso de Sinaloa en la que se esperaba avanzar en la definición de quién sustituirá a Rocha Moya durante el periodo restante de su administración refleja la disputa política en torno a la sucesión. La reunión fue pospuesta mientras se mantiene abierta la discusión sobre quién deberá asumir la gubernatura.
El director de Ríodoce señaló que, una vez designada la persona que sustituirá al gobernador, esta debería permanecer hasta el término del actual periodo constitucional, previsto para el 1 de noviembre del próximo año.
Bojórquez describió el momento político que atraviesa Sinaloa como uno de los más complejos de las últimas décadas. “Yo estaba comentando hace días que desde la Revolución Mexicana, Sinaloa no se convulsionaba tanto políticamente como se está convulsionando ahora”, dijo.












