ExplicativoEs clave prestar atención a cambios en sus hábitos, alimentación, actividad y comportamiento para identificar con tiempo una alteración. Foto: Imagen de referencia generada por IA.PERIODISTA24.08.2026 10:59 Actualizado: 24.08.2026 10:59
Los gatos suelen ocultar el dolor y el malestar y mantener un comportamiento aparentemente normal incluso cuando atraviesan alguna enfermedad. Este aspecto puede dificultar la detección temprana de problemas de salud. Por eso, es clave prestar atención a cambios en sus hábitos, alimentación, actividad y comportamiento para identificar con tiempo una alteración.Según un estudio del Pet Food Institute, organización sin ánimo de lucro que promueve la calidad y seguridad de los alimentos para mascotas elaborados por productores y exportadores de Estados Unidos, el segmento de los gatos registró durante el último año un crecimiento superior al promedio del mercado de mascotas.Este comportamiento estuvo impulsado por categorías como alimentos terapéuticos, dietas funcionales y nutracéuticas, snacks enriquecidos y propuestas naturales y premium accesibles. El crecimiento también responde, entre otros factores, a la practicidad que representa el cuidado de los gatos y a un menor costo promedio de alimentación, estimado en cerca de un 40 por ciento menos frente al de los perros.A esto se suma un mayor gasto de los tutores, que buscan ofrecer mejores condiciones de vida a sus animales. "Desde la práctica clínica diaria, sabemos que un felino sano es el resultado de la prevención, el afecto y, muy especialmente, de una nutrición adecuada", aseguró Carlos Cifuentes, médico veterinario del Pet Food Institute.Cinco cambios de comportamiento que requieren atenciónMichel Cardona, médico veterinario de Gabrica, asegura que cuando los gatos cambian repentinamente, es importante no asumir que se trata de un simple capricho. “Muchas veces es la forma que tienen de comunicar que sienten dolor, estrés o que existe una enfermedad en desarrollo", explica. Según Gabrica, aunque cada gato tiene rutinas y personalidades diferentes, algunos cambios en su comportamiento pueden advertir sobre un problema de salud.Deja de comerLa pérdida de apetito no debe considerarse un comportamiento normal. Incluso un ayuno de pocas horas puede representar un riesgo importante para algunos gatos, especialmente aquellos con sobrepeso, por lo que requiere valoración veterinaria.Los gatos son carnívoros obligados y necesitan más de 40 nutrientes esenciales para mantenerse sanos, entre ellos taurina, vitamina A y ácidos grasos esenciales. Por eso, su alimentación debe ser completa y balanceada y estar formulada específicamente para felinos, de acuerdo con su etapa de vida.Se esconde constantementeSi un gato que normalmente es sociable comienza a ocultarse durante largos periodos, podría estar experimentando dolor, enfermedad o niveles elevados de estrés. Los cambios en la rutina, las mudanzas, remodelaciones o la llegada de nuevas mascotas pueden generar alteraciones en su comportamiento. En estos casos, es importante ofrecerle espacios tranquilos, escondites y lugares a diferentes alturas, además de rascadores y juguetes que favorezcan el enriquecimiento ambiental.Cambia sus hábitos en el areneroOrinar o defecar fuera de la caja, aumentar o disminuir la frecuencia de uso o presentar dificultad para hacerlo pueden ser señales asociadas con enfermedades urinarias, trastornos digestivos, problemas articulares o molestias relacionadas con el arenero o la arena utilizada.El lugar donde se ubica también es importante. Debe permanecer limpio y en un espacio tranquilo, de manera que el gato pueda utilizarlo sin sentirse amenazado o estresado.Se lame de manera excesivaEl acicalamiento hace parte del comportamiento habitual de los gatos. Sin embargo, cuando se vuelve excesivo o compulsivo puede estar relacionado con estrés, alergias, dolor o enfermedades dermatológicas.En estos casos, identificar cuándo comenzó el comportamiento y si está acompañado de otros cambios puede aportar información útil durante la consulta veterinaria.Reduce su actividad o deja de jugarUn gato que pierde el interés por el juego, duerme mucho más de lo habitual o deja de explorar su entorno puede estar manifestando algún tipo de malestar. Una valoración veterinaria permite descartar enfermedades o molestias físicas.La disminución de la actividad también puede favorecer el sobrepeso y la obesidad, considerados problemas frecuentes en la población felina. El exceso de peso aumenta el riesgo de enfermedades como diabetes, problemas articulares y lipidosis hepática. Por eso, se recomienda controlar periódicamente su peso y ajustar las raciones de acuerdo con las indicaciones del fabricante o del médico veterinario.Cuidados que ayudan a prevenir enfermedadesAdemás de identificar cambios en el comportamiento, existen medidas que pueden contribuir al bienestar de los gatos durante las diferentes etapas de su vida.Los gatos tienen necesidades nutricionales específicas que cambian durante las etapas de crecimiento, adultez y vejez. El alimento debe ser completo y balanceado y estar formulado para felinos. Asimismo, los gatos tienen un bajo estímulo natural de la sed, por lo que es importante favorecer el consumo de agua. Combinar alimento seco con comida húmeda con un alto contenido de agua y disponer fuentes de agua fresca en diferentes puntos del hogar puede ayudar a mantener una adecuada hidratación.Para los gatos que permanecen dentro de casa, contar con rascadores, juguetes interactivos, escondites y espacios elevados ayuda a reducir el aburrimiento y el estrés y favorece comportamientos naturales.Como los gatos tienden a ocultar sus incomodidades, los controles veterinarios periódicos, idealmente una o dos veces al año según la edad y condición del animal, permiten identificar anomalías de manera temprana. También es importante mantener al día los esquemas de vacunación y desparasitación. Según el Pet Food Institute, la esterilización contribuye al control responsable de la población animal y también puede aportar beneficios para la salud. En las hembras, reduce el riesgo de tumores mamarios e infecciones uterinas, mientras que en los machos puede disminuir conductas como el marcado territorial, las fugas y algunos comportamientos agresivos.La prevención, la hidratación, el control del peso, el manejo del estrés, el enriquecimiento ambiental y la atención a cambios en su comportamiento hacen parte del cuidado integral de los gatos. Ante cualquier alteración persistente o repentina, el médico veterinario es el encargado de determinar si existe un problema de salud y establecer el tratamiento o plan de alimentación adecuado para cada animal.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE VIAJAR Y TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@ELTIEMPO.COM Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






