Convivo con un problema de salud mental y sigo tratamiento. He recibido atención empática y humana, pero también he vivido una experiencia que aún me cuesta recordar. Durante una crisis, alguien cercano llamó a emergencias porque estaba asustado. La intervención terminó con mi traslado al hospital contra mi voluntad. Recuerdo el miedo y la sensación de no tener control. Yo necesitaba ayuda. No pretendo señalar a todos los profesionales, pero hace falta más formación, comunicación, comprensión y humanidad. Una crisis de salud mental necesita seguridad, pero también dignidad. Pedir ayuda debería ser el comienzo de sentirse seguro, nunca el comienzo del miedo.Cristina Arenas Marchal. BarcelonaLo que erosionaLas democracias pueden debilitarse sin dejar de parecer democracias. Ya no es necesario derribar las instituciones; basta con aprender a utilizarlas para que el poder encuentre menos límites. La política se convierte en una lucha por controlar el relato, desacreditar al adversario y presentar cualquier resistencia como un ataque a la voluntad popular. La ley continúa existiendo, pero corre el riesgo de convertirse en instrumento de legitimación más que en límite del poder. Y ahí comienza el problema: una democracia no consiste únicamente en votar, sino también en aceptar lo que puede limitar a quien gobierna: la independencia de las instituciones y la crítica. Cuando todo se interpreta según quién gana y quién pierde, las instituciones dejan de ser árbitros para convertirse en parte. Puede conservarse apariencia democrática mientras se erosiona aquello que la hace posible.Joan Jiménez. Sant Vicent de Montalt (Barcelona)Buscar culpablesHay que perseguir a las mafias que trafican con vidas humanas, pero no a costa de fabricar culpables. El fin nunca justifica los medios; la justicia no puede convertirse en castigo ejemplar contra quienes no tienen cómo defenderse. Conozco a decenas de jóvenes condenados a prisión como patrones de pateras con una única prueba testifical. Señalados por personas que saben que, si no señalan a alguien, pueden ser acusadas. Personas coaccionadas para aceptar acuerdos. Prisiones provisionales que terminan sin condena ni responsables. Defensas indignas, traducciones ineficaces y resoluciones injustas. Detrás de cada caso hay una vida.Andrés Paz. Los Llanos de Aridane (Santa Cruz de Tenerife)Llamadas comercialesMis padres nonagenarios reciben múltiples llamadas comerciales. Su entidad telefónica ha recibido varios mensajes de mi parte para que sean conscientes de su edad. Pero el otro día mi padre recibió una oferta a coste cero de un televisor (que implica 48 meses de permanencia). Se lo vendieron diciéndole que “por su fidelidad él se lo merecía” y él contestó: “Bueno, sí”. A partir de entonces, hemos llamado a la empresa de telefonía móvil para abortar dicha “aceptación” y hemos llamado, por su encargo, a quienes hacen la entrega; seguido de muchos trámites más. Solo quiero que entiendan que, pese a ser titulares, mis padres ahora son vulnerables.María Asenjo Burinaga. San Sebastián