Bibliotecas pintadas, marcos arquitectónicos, luminarias, obras de arte y muebles protagonistas. Diez ejemplos que muestran cómo una dosis medida de color puede transformar por completo la atmósfera de una casa.24 de agosto de 202611:234'minutos de lecturaDurante años, los interiores apostaron por bases neutras que privilegian la luz, los materiales nobles y la sensación de calma. Lejos de desaparecer, esa tendencia sigue vigente, pero ahora convive con una nueva búsqueda: incorporar color de manera estratégica para destacar sectores, crear puntos focales y sumar identidad.Sillón verde lima (BarrionuevoSierchuk). Acrílico sobre tela ‘Géminis’ de Remo Bianchedi (Galería Jacques Martínez). Mesas bajas (Matriz Design). Lámpara de pie ‘Twiggy’ (Foscarini).La clave está en la dosificación. Ya no se trata de teñir todos los ambientes de un mismo tono, sino de elegir cuidadosamente dónde y cómo aplicarlo. Un nicho pintado, una biblioteca integrada, un mueble llamativo o una lámpara impactante pueden modificar la percepción de un espacio tanto como una reforma. Diez casos que demuestran que, cuando está bien pensado, el color siempre tiene algo para decir.Rosa totalCuando el color deja de ser un detalle para convertirse en arquitectura, el resultado es tan audaz como envolvente. Aquí, el rosa cubre placares, biblioteca y escritorio integrados, creando una única superficie continua que transforma un sector funcional en el gran protagonista del dormitorio. La elección se equilibra con pisos claros, textiles blancos y fibras naturales, que aportan calma y evitan la saturación.El placard de las chicas se pintó en un degradé rosa, para imprimirle intención al espacio. Daniel KarpUna dosis justa de celesteNo siempre hace falta recurrir a tonos intensos para sumar personalidad. En este comedor, una hornacina pintada de celeste grisáceo introduce color con sutileza y funciona como marco para obras y objetos decorativos. La paleta suave dialoga con las tapicerías de las sillas y los neutros predominantes, generando profundidad visual sin alterar la atmósfera serena del ambiente.En el comedor de este departamento diseñado por Arq & Co un nicho en la pared dialoga con el juego de sillas (La Feliz). Obras de arte de Milagros Pini. Maia CroizetContraste con espíritu popSobre una base blanca, las franjas verticales en amarillo vibrante y celeste pastel aportan ritmo, altura y una identidad inconfundible. La mesada metálica, también en celeste, refuerza la continuidad de la propuesta y suma un aire contemporáneo. El juego entre tonos fríos y cálidos transmite energía sin perder frescura.En este baño, se apostó por una estética lúdica, que eventualmente podría funcionar en un baño infantil. Las guardas de azulejos dibujan arcos que dan la vuelta entera. Se eligió apoyar la bacha sobre un soporte de hierro celeste.Maia CroizetTonos cálidos en capasLa paleta se construye a partir de una familia cromática cercana, donde rosas empolvados, terracotas y naranjas conviven sin estridencias. El nicho de biblioteca pintado funciona como fondo escenográfico para objetos y libros, mientras que las sillas tapizadas intensifican la apuesta. Un ambiente cálido, sofisticado y lleno de matices.Sillas del comedor (Bull Buenos Aires) se tapizaron en un terciopelo a tono con el nicho. Una lámpara minimalista al extremo (Huup) y un juego de candelabros de vidrio son el único ornamento.