Por Yeny García |

Washington (EFE).- Detrás de los muros del Observatorio Naval de EE. UU. (USNO), conocido por albergar la residencia del vicepresidente estadounidense, relojes atómicos, telescopios centenarios y científicos ayudan a determinar con precisión dónde está una persona o un objeto y en qué momento exacto.

«Uno no puede saber dónde está si no sabe cuándo está», explicó la responsable de asuntos públicos de la USNO, Kim Rupley, durante una visita guiada a la prensa por las instalaciones, usualmente vedadas al público.

Nacida en 1830 como un depósito creado para conservar cronómetros, cartas náuticas y otros instrumentos de navegación de la Armada estadounidense, la incipiente institución realizaba también observaciones astronómicas que permitían calibrar instrumentos para calcular la posición de los barcos en el mar.

Fotografía que muestra el telescopio refractor de 26 pulgadas conocido como ‘El Gran Ecuatorial’ en el Observatorio Naval (USNO) en Washington (EE.UU.). EFE/ Yeny García