La cotizaci�n al 125% del SMI elevar� un 4,72% la pensi�n inicial de los perceptores. Fedea advierte de que al sobrecoste en pensiones se a�aden los 8.480 millones en cuotas sociales no recaudadas.Reducir la edad de acceso al subsidio especial por desempleo de 55 a�os a 52 a�os en la reforma de 2019 ha catapultado el volumen de perceptores en los �ltimos ocho a�os. El �ltimo dato disponible de julio de 2026 sit�a en 466.077 los beneficiarios de esta prestaci�n no contributiva, un 75% m�s que los niveles previos a la reforma. Sin embargo, los cambios que impuls� el Gobierno de Pedro S�nchez sobre el esquema de la ayuda tambi�n tendr�n un impacto relevante m�s all� del coste actual. El incremento de la cotizaci�n que el Servicio P�blico de Empleo Estatal (SEPE) hace a la Seguridad Social a favor de los beneficiarios, que pas� de ser el 100% del salario m�nimo interprofesional al 125%, tendr� un importante impacto presupuestario para las arcas p�blicas en las futuras pensiones de jubilaci�n que recibir�n los perceptores del subsidio para mayores de 52 a�os. Seg�n c�lculos de Fedea, esta factura subyacente en futuras pensiones de jubilaci�n ser� de casi 9.500 millones m�s respecto al escenario previo a la reforma de 2019. Cabe recordar que otro de los cambios introducidos es ahora los beneficiarios pueden cobrar el subsidio, que en 2026 alcanza una cuant�a de 480 euros al mes -cuant�a equivalente al 80% del IPREM-, hasta llegar a la edad legal de jubilaci�n. Esto, a partir de 2027, se podr�a percibir desde los 52 a�os hasta los 67 a�os (un periodo de quince a�os). A partir de esta premisa, los expertos de Fedea calculan que habr� 432.520 perceptores anuales durante la ventana 2019-2030, en un escenario conservador, proyectando la base reguladora sobre los �ltimos 25 a�os de carrera de cada beneficiario, y combinando 17 a�os con el salario medio nacional (32.923 euros anuales) y una permanencia media de 8 a�os percibiendo el subsidio. Al aplicar la sobrecotizaci�n al 125% del salario m�nimo (20.383 euros al a�o) en lugar de la cotizaci�n ordinaria al 100% (16.306 euros), la base reguladora individual se incrementa un 4,73%, pasando de 27.605 a 28.910 euros. De este modo, aplicando una tasa media de reposici�n del 77,3% -equivalente a 25,8 a�os de cotizaci�n seg�n los est�ndares del Ageing Report 2024-, la pensi�n inicial anual alcanza los 22.347 euros, lo que representa una ganancia neta del 4,72% anual (1.008 euros m�s por perceptor al a�o) respecto a los 21.339 euros que se percibir�an con la cotizaci�n ajustada al salario m�nimo.Proyectando esta diferencia a lo largo de una esperanza de vida media tras la jubilaci�n de 21,68 a�os, el importe acumulado que percibir� cada pensionista escala hasta los 484.490 euros, lo que supone 21.861 euros adicionales por persona frente a los 462.629 euros del escenario base. Al trasladar este impacto al colectivo medio estimado de beneficiarios, el desembolso total en pensiones bajo la reforma de 2019 asciende a 209.552 millones de euros, frente a los 200.096 millones resultantes de haber mantenido la base en el 100% del salario m�nimo, consolidando un sobrecoste estricto para el sistema de 9.456 millones de euros.P�rdida de ingresosJunto al mayor gasto en pensiones, la Seguridad Social asume tambi�n una significativa merma de ingresos por la v�a del lucro cesante, cifrada en 8.479,5 millones de euros, por las cuotas sociales que el sistema deja de percibir -calculadas a raz�n de un tipo del 28,8% sobre el salario m�nomo-. De esta forma, al sumar las mayores obligaciones futuras de jubilaci�n (9.456 millones) y las cotizaciones no recaudadas, el impacto econ�mico consolidado sobre el sistema p�blico de previsi�n social alcanza los 17.935 millones de euros en valor presente.La factura final, no obstante, depender� del tiempo efectivo que los beneficiarios permanezcan en el esquema asistencial. Los autores advierten de que por cada a�o adicional que el subsidio se cobre por encima de los ocho a�os contemplados en el escenario base, el coste para la Seguridad Social aumentar� en m�s de 1.900 millones anuales (848 millones en mayor gasto de pensiones y 1.060 millones en cuotas no ingresadas), lo que elevar�a el coste total hasta rozar los 22.900 millones de euros si la prestaci�n se agotase durante un periodo de 12 a�os. A toda esta tensi�n sobre las cuentas de la Seguridad Social se a�ade, adem�s, el desembolso directo financiado por el SEPE para el pago de la propia ayuda asistencial, que supondr� un gasto acumulado de 15.877 millones de euros entre 2019 y 2030.