PrestacionesFedea calcula un gasto extra para la Seguridad Social de 9.456 millones de euros en pensiones y otros 8.479 millones por la merma de cotizacionesLa vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda D�az.Sergio Gonz�lez ValeroActualizado Lunes,
junio
22:49Audio generado con IAEl subsidio de desempleo para mayores de 52 a�os se introdujo por primera vez en la legislaci�n espa�ola en 1984. En un entorno macroecon�mico y laboral lastrado por la crisis del petr�leo de los setenta, se dot� de una mayor protecci�n a los trabajadores veteranos que perdieran su empleo y, desde entonces, la prestaci�n ha sufrido diversos cambios. Los m�s recientes los aprob� el Gobierno de Pedro S�nchez en 2019 y las �ltimas evaluaciones apuntan a que esta ayuda se est� convirtiendo en una suerte de 'prejubilaci�n p�blica encubierta', porque act�a como un puente entre la p�rdida de empleo y la jubilaci�n con cotizaciones a la Seguridad Social financiadas por el Servicio P�blico de Empleo Estatal (Sepe).Es la conclusi�n que se extrae del cruce de dos informes publicados en los �ltimos d�as por el Banco de Espa�a y la Fundaci�n de Estudios de Econom�a Aplicada (Fedea). El primero constata que, en la pr�ctica, el subsidio desincentiva la vuelta al trabajo, en parte, por la sobrecotizaci�n que conlleva. Y el segundo, que pone el foco en el coste para las arcas p�blicas, proyecta que la �ltima reforma, que reverti� los endurecimientos introducidos en 2012 (rebaj� la edad de acceso de los 55 a los 52 a�os, modific� la evaluaci�n de las rentas a nivel individual en lugar de por unidad familiar, extendi� la ayuda hasta la edad ordinaria de jubilaci�n e increment� la base de cotizaci�n por contingencias comunes del 100% al 125% del Salario M�nimo Interprofesional) endosar� una factura adicional a la Seguridad Social de 18.000 millones de euros.El objetivo del subsidio es garantizar una renta m�nima (480 euros mensuales en la actualidad) a quienes hayan agotado la prestaci�n de paro en los �ltimos a�os de su vida laboral. A partir de los 52 a�os, los beneficiarios pueden mantenerlo hasta que se jubilen a la edad legal. Y mientras lo perciben cotizan por el 125% del SMI. As�, acaba funcionando como una pasarela a la jubilaci�n en un contexto de dif�cil retorno al mundo laboral. Seg�n el BdE, menos de un 9% de los perceptores consiguen volver a trabajar al a�o siguiente, cifra muy inferior al 30% que se observa en las prestaciones contributivas de desempleo.








