“Está en un proceso de venta, chao pescao'”. Con esa frase ha pretendido despachar definitivamente Isabel Díaz Ayuso la polémica del ático de Chamberí después de las declaraciones de este fin de semana de Alberto Núñez Feijóo, quien aseguró que en abril mantuvo una “reunión informal” en la que le explicaron que la presidenta autonómica estaba buscando un sitio para un “traslado temporal”. Lejos de aclarar las palabras del líder del PP, Ayuso se ha mostrado de nuevo molesta y ha zanjado el asunto: “Chao, ya está”.

Feijóo aseguró, en una entrevista con Europa Press, que desde abril sabe que el Gobierno madrileño buscaba ese lugar para el traslado del equipo de secretaría y gabinete de Presidencia mientras se ejecutaban las obras en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol. En dicha entrevista, el presidente de los populares reconoce que se compró un inmueble que “no se podía destinar a oficina”. “Es evidente que Patrimonio de la Comunidad de Madrid tendrá que explicar por qué compró un local que no se puede destinar a oficina con el interés de que se ubicase allí una oficina. Eso es todo”, añade.

Preguntada sobre esas declaraciones, Ayuso ha asegurado que “es un inmueble destinado a oficinas que además puede albergar despachos y que está en un proceso de venta”. Sin embargo, el ático comprado por 6,3 millones por el Gobierno autonómico que iban a destinar a “reuniones” no puede ser oficina según la normativa del Ayuntamiento de Madrid, que impide convertir en una una dotación pública un noveno piso de un edifico residencial en el barrio de Chamberí donde se encuentra.