Los municipios de Platja d'Aro, del Baix Empordà y Roses, del Alt Empordà, ambos en Girona, han desplegado un sistema de inteligencia artificial (IA) para evitar ahogamientos en la playa. En el caso del primero, se ha colocado una cámara en la zona de Ridaura, en el sur de la playa Grande del municipio, mientras que en el segundo, se ha hecho una prueba piloto en la playa adyacente a la bocana de Santa Margarida, una de las más concurridas del municipio. Los dos proyectos están gestionados por la empresa Pro-Activa Servicios Acuáticos. En concreto, las cámaras envían las imágenes que registran a una central que tiene la compañía. Es desde allí donde se da el aviso, en caso necesario, al servicio de socorrismo correspondiente si hay una emergencia.De esta manera, el sistema de vigilancia con IA no sustituye la presencia humana de socorristas, sino que el objetivo es complementarla. Para ello, las cámaras de videovigilancia analizan en tiempo real la situación en la costa y, en el supuesto de que el sistema detecte que alguien tiene problemas en el agua, se envía una alerta inmediata a la estación de vigilancia.La idea es que estas cámaras identifiquen ahogamientos de personas que sufran una complicación de salud dentro del agua y que no muestren signos evidentes de ahogamiento a simple vista. En Platja d'Aro, el sistema se puso en funcionamiento a principios de verano y en el caso de Roses han hecho una primera prueba piloto en agosto y se alargará hasta septiembre. En el supuesto de que funcione, el municipio del Alt Empordà se plantea ampliarlo al resto de playas urbanas del municipio.
Instalan un sistema de inteligencia artificial para evitar ahogamientos en las playas de dos poblaciones de Girona
Las cámaras de videovigilancia analizan en tiempo real la situación en las costa de Platja d'Aro y Roses.






