Miles de migrantes permanecen en Ceuta desde la entrada masiva de finales de julio. Muchos de ellos son subsaharianos. Los solicitantes de asilo que proceden de países de esa región de África, como Somalia, Burkina Faso o Mali, encabezan las listas de concesiones de protección internacional en España. La tasa de reconocimientos por solicitudes presentadas se acerca al 100 por ciento. El Gobierno prometió a la Unión Europea que serán devueltos todos los llegados a la ciudad autónoma, pero los precedentes con los ciudadanos subsaharianos ponen en riesgo ese compromiso. Se suma a las complicaciones que presentan también la devolución de los menores. El listado de Interior indica que los malienses que solicitan asilo o condición de refugiado, es decir, la condición de protección internacional, lo consiguen en un casi 96% de los casos. Una cifra muy parecida presentan los de Burkina Faso, con un 99%. Los sudaneses rozan el 94% y los somalíes están por encima del 97%. Estos cuatro países lideran la lista de la “tasa de reconocimiento” del Ministerio del Interior. Solo les supera Haití, con el 100%. Cifra los solicitantes a los que se les da refugio o la llamada protección subsidiaria (personas que no cumplen los requisitos de refugiado, pero que correrían un riesgo grave si regresaran a su país). La manera coloquial de llamarlo es asilo porque la protección internacional puede ser o estatuto de refugiado, regulado por la Convención de 1951, o protección subsidiaria, que no existe en todos los ordenamientos. La “tasa de reconocimiento” incluye a ambas. Luego está “la tasa de protección”, que contabiliza además la protección por razones humanitarias y no existe, por ejemplo, en algunos Estados de la Unión Europea. En España irrumpe con fuerza Venezuela dentro de esa lista. La entrada masiva de migrantes en Ceuta acumula casi cuatro semanas. La mayoría emprendió el camino de vuelta a Marruecos. El Gobierno todavía no tiene una cifra exacta de personas que permanecen en la ciudad. Tampoco un listado concreto de las nacionalidades. Se sabe que hay muchos subsaharianos y, de hecho, se les ha separado de los magrebíes en las carpas provisionales habilitadas por el Ministerio de Migraciones. Fuentes conocedoras de la situación apuntan a que las nacionalidades suelen ser siempre las mismas porque forman parte de la ruta migratoria habitual que recorre África y desemboca en Marruecos. De Sudán eran, por ejemplo, la mayoría de las víctimas que perdieron la vida contra la valla de Melilla en 2022. Fallecieron aplastados en una avalancha cuando huían de la violenta actuación de las autoridades marroquíes. TE PUEDE INTERESAR Si hubiesen logrado saltar sin ser interceptados en la frontera, no solo habrían sobrevivido, sino que la estadística indica la alta probabilidad de haber conseguido asilo. La Fiscalía de marroquí archivó la investigación de aquella tragedia sin que llegase a juicio. Los datos del año 2025 Los datos sobre Mali, Sudán, Burkina Faso y Somalia que maneja Interior están actualizados a fecha del 31 de mayo de 2026, es decir, solo dos meses antes de la llegada de más de 70.000 personas desde la localidad marroquí de Castillejos. Los porcentajes confirman una tendencia. El estudio anual de 2025 elaborado por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) arroja datos muy parecidos: Burkina Faso, 327 solicitudes (97 por ciento); Mali, 8.322 expedientes favorables (99%); Somalia, 426 solicitudes (93 por ciento). Burkina Faso y Mali fueron los países del mundo más sacudidos por el yihadismo en 2023 y sumaron juntos 4.655 víctimas. Esto representa varios atentados al día, como el del 11-M de Madrid en 2004. Son datos del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), avalados por el Ministerio del Interior. Nigeria fue el cuarto, con 623 asesinados. Este último país registró en 2025 un total de 219 peticiones de protección favorables, lo que representó una tasa de reconocimiento del 45 por ciento. Aunque alejado de los otros países, sigue siendo elevado. En la mayoría de los casos, los migrantes solicitan el asilo una vez acceden de manera ilegal en España En la mayoría de los casos, los migrantes solicitan el asilo una vez acceden de manera ilegal a España. Según los datos de CEAR, de las 144.396 que se presentaron en total a lo largo de 2025, el 93 por ciento se presentó ya en España. El resto fue en puestos fronterizos, el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) o embajadas. Desde hace tiempo, las ONG advierten de que el mensaje que les manda España es que va a hacer todo lo que sea posible para que no presenten sus peticiones de asilo, pero una vez formulada, no tienen más remedio que otorgarla. Lamentan que, para llegar a los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla, hay que lograr el permiso de las autoridades marroquíes o sortearlas con el conocido resultado trágico muchas veces. En el caso de los subsaharianos, además, el color de su piel les obstaculiza otras vías, como recurrir a las mafias para obtener documentos falsos. TE PUEDE INTERESAR Las autoridades policiales se afanan estos días en Ceuta en aligerar la tramitación de los expedientes, que se analizan de manera individual y atendiendo a las circunstancias personales. Durante los primeros días de la crisis, el Ministerio del Interior anunció el envío de apenas 6 agentes especializados de Extranjería y Fronteras para ayudar a sus compañeros en la ciudad autónoma. Dos semanas después, el Ministerio tuvo que mandar a 20 policías más al verse desbordado. Mensajes contradictorios del Gobierno "Ninguna persona que entre o pretenda entrar en Ceuta y Melilla de manera irregular se va a quedar en Ceuta, ninguno de ellos va a ir a la Península, ninguno de ellos va a ser regularizado", dijo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el 13 de agosto. En la misma línea se manifestó dos días antes el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. Advirtió de que la colaboración con la diplomacia marroquí garantizará que “hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España vuelva a Marruecos”. TE PUEDE INTERESAR Los precedentes con ciudadanos de varios países subsaharianos habituales en estas crisis migratorias obligan a poner en duda los anuncios con los que el Gobierno calmó inicialmente a la Unión Europea. Es una situación similar a la que sucede con las 500 menores que el Gobierno pretende trasladar a la península. La ministra de Infancia, Sira Rego, mostró una posición discordante: “Hablar de deportar a niños y niñas es una barbaridad, venga de donde venga. La ley en España y en Europa es clara: escucha del menor, intervención de Fiscalía, garantía de derechos y cooperación entre países. Porque el retorno debe ser voluntario y con garantías”. Ni la forma ni el fondo de Rego coinciden con la de sus compañeros de gabinete de ministros. Miles de migrantes permanecen en Ceuta desde la entrada masiva de finales de julio. Muchos de ellos son subsaharianos. Los solicitantes de asilo que proceden de países de esa región de África, como Somalia, Burkina Faso o Mali, encabezan las listas de concesiones de protección internacional en España. La tasa de reconocimientos por solicitudes presentadas se acerca al 100 por ciento. El Gobierno prometió a la Unión Europea que serán devueltos todos los llegados a la ciudad autónoma, pero los precedentes con los ciudadanos subsaharianos ponen en riesgo ese compromiso. Se suma a las complicaciones que presentan también la devolución de los menores.
Las solicitudes de asilo de subsaharianos amenazan el plan de repatriaciones del Gobierno en Ceuta
Las estadísticas de Interior indican que migrantes de países como Somalia, Mali, Burkina Faso o Sudán adquieren la protección internacional en España en cifras cercanas al 100%








