El agua de Solares, declarada de utilidad pública en 1828, no es solo un producto comercial, sino seña de identidad de un pueblo de Cantabria que creció al amparo de su manantial y su balneario. Sin embargo, la reciente adquisición de la emblemática compañía por parte de Aquadeus (perteneciente al Grupo Fuertes y al Holding Alma) en noviembre de 2024 ha traído consigo un ambicioso plan de expansión que, aunque promete ser un motor de desarrollo, ha comenzado a generar las primeras quejas vecinales.
La histórica planta embotelladora de Manantial de Fuencaliente se ha convertido, según los residentes afectados, en una fuente incesante de ruidos, vibraciones y tráfico de vehículos pesados que opera sin interrupción durante las 24 horas del día. Su objetivo: llegar a extraer hasta 40 litros por segundo, lo que equivale a 1.260 millones de litros anuales y alrededor de millón y medio de botellas diarias.
Para ello, la Consejería de Industria autorizó a la empresa el 13 de diciembre de 2024 la ejecución de un sondeo alternativo al de Fuencaliente para captación de aguas subterráneas. El 16 de julio de este año se autorizó el cambio de ubicación de ese sondeo y actualmente, como consecuencia de problemas técnicos que impidieron completar la ejecución de los sondeos anteriores, se está tramitando la autorización —a fecha 13 de agosto de 2026— del cambio de ubicación para la realización de un tercer sondeo. Todo ello suma más de año y medio de ruidosas prospecciones en el terreno que rodea al icónico manantial cántabro.












