Atl�ticoSimeone le pide a sus jugadores en el vestuario que arropen al argentino "mientras est� en el equipo". Apenas toc� bal�n cuando sali� al campo y s�lo tuvo un disparo en el minuto 90. Juli�n �lvarez, en el banquillo del Metropolitano.EFEActualizado Domingo,
agosto
22:39Serio, muy serio. En el banquillo y tambi�n cuando salt� al campo en el minuto 66. Juli�n �lvarez pareci� ausente ante el Villarreal, con la mente en otro lugar y el firme en el deseo que expres� hace casi dos meses en las tripas del estadio AT&T de Dallas: se quiere ir al Bar�a. No a cualquier equipo. No vale el Arsenal. Quiere "cumplir el sue�o" de vestir de azulgrana y trata de estirar la cuerda para hacerlo por mucho que ayer pasara un mal trago en el Metropolitano.La pitada de los 60.000 aficionados atl�ticos fue un�nime, y a ella se sumaron insultos desde alg�n fondo, carteles en su contra y un grito cuando Simeone lo mand� al campo: "Que se vaya, dile que se vaya". La relaci�n, despu�s de dos a�os, est� tan rota que ni el entrenador ha podido convencerle, como dijo durante el Mundial, de que el proyecto girar� en torno a �l. Parece que s�lo falta ver qui�n cede: si el club aceptando negociar con el Bar�a o el jugador asimilando que tendr� que vestir otra camiseta antes. El Atl�tico sabe que tiene una bomba de relojer�a. Tanto que, cuando acab� el duelo ante el Villarreal, la Ara�a se iba a encaminar junto a sus compa�eros hacia el fondo del estadio para agradecer a la afici�n y el argentino no lo hizo. Par� en seco tras hablar con un empleado del club y se fue, solo, al t�nel de vestuarios bajo otra pitada. "El club decidi� que no se acercara a la gente", desvel� Simeone en la rueda de prensa.Parece el t�cnico consciente de que no hay reconciliaci�n posible y, por eso, pidi� a sus jugadores en el vestuario que, ante la que se le ven�a encima, apoyaran a quien es su compa�ero "mientras est� en el equipo". "A muerte con �l", advirti�. "Mientras est� con nosotros, lo vamos a apoyar. No es una situaci�n c�moda para nadie", reconoci� Oblak. En p�blico, Juli�n ha mantenido las distancias con todos sus compa�eros en las �ltimas semanas, evidenciando su malestar. Algunos de ellos han desistido de pedirle que haga un gesto de perd�n que acabe con este clima que, por momentos, perjudica al equipo. Pero nadie cede. Al menos de momento. El Atl�tico sigue defendiendo que quiere al delantero en la plantilla. "Que est� en la convocatoria lo dice todo. Eso pone a todo el mundo en su sitio", advert�a el CEO Mateu Alemany. Sin embargo, Simeone dej� m�s inc�gnitas tras el partido en un mensaje interpretable claramente dirigido al club: "Para ganar t�tulos tenemos que estar juntos y tener delanteros, delanteros importantes". Volvi� a insistir en esa idea varias veces en rueda de prensa. "Necesitamos delanteros importantes. Nosotros lo tenemos, y lo tenemos que cuidar", a�adi� para suavizar.El temor a que haya un acuerdo de �ltima hora para la salida de Juli�n que deje al equipo sin margen de maniobra es una posibilidad que preocupa a Simeone, que tambi�n reconoci� que su apuesta por Lookman en punta fue un recurso forzado que no dio resultado. Con Sorloth en la grada por lesi�n y con Juli�n en el punto de mira, no ten�a m�s opci�n.Los movimientos por Nicolas Jackson en los �ltimos d�as apuntaban a ese refuerzo que reclama el entrenador, pero las complicaciones para incorporar al senegal�s del Chelsea han aumentado las dudas del argentino, que ayer comprob� c�mo la continuidad de Juli�n �lvarez puede ser un arma de doble filo.











