Organizaciones ciudadanas del área conurbada de Guadalajara realizaron este domingo el Agua KK Fest para exigir a las autoridades una alerta sanitaria por el agua que llega a sus casas con residuos fecales y metales pesados como el plomo, mercurio y aluminio.

Con piñatas, disfraces y carteles en forma de heces, un millar de personas tomaron la plaza pública más importante de la ciudad para exigir que se corten las fuentes contaminantes y se genere un plan de emergencia para atender a las al menos 100 colonias que reciben agua turbia, con mal olor y sin procesos de tratamiento.

“Queremos agua limpia, porque el agua es un bien común y un derecho humano, no una mercancía. Exigimos el reconocimiento de las afectaciones de salud y la declaración inmediata de las alertas sanitarias. ¡Queremos agua limpia y salud ya!”, exclamó María González Valencia, una de las integrantes del comité organizador del festival al leer un pronunciamiento.

Las organizaciones vecinales denunciaron que el problema de la contaminación surgió hace un par de años, pero se agudizó desde marzo pasado.

En algunas colonias el agua llega de color negro, café o con sedimentos y también desprende un olor a podrido o a óxido.