24/08/2026 a las 01:30h.

Parece una obsesión para los expresidentes de Francia en este siglo XXI. Tras irse del Elíseo por la puerta trasera —habiendo sufrido una derrota electoral o siendo incapaces de aspirar a su reelección—, intentan renacer de sus cenizas y volver a la primera línea. Así ... sucedió con el conservador Nicolas Sarkozy (2007-12), quien intentó presentarse en las elecciones presidenciales de 2017, pero sufrió una clara derrota en las primarias de su partido, ni siquiera clasificándose para la segunda vuelta. Una década después, el socialista François Hollande, que llevó las riendas del país vecino entre 2012 y 2017, tiene un objetivo parecido.