Washington (EFE).- EE.UU. acoge esta semana dos eventos, el foro económico de Jackson Hole y la reunión de responsables de Finanzas del G20, en un momento marcado por el creciente volumen e intereses de la deuda de la primera economía mundial, el persistente bloqueo en Ormuz y los desafíos que plantea la paulatina fragmentación financiera en el globo.
El jueves arranca el Foro de Política Económica que la Reserva Federal celebra cada verano en Jackson Hole (Wyoming) y que los inversores siguen con especial atención ante la ausencia de reuniones de su junta en agosto.
El evento, que tras la cena de bienvenida del jueves dará a paso a dos jornadas de debates el viernes y el sábado, copa más la atención este año por la llegada a la presidencia de la Fed de Kevin Warsh, que ha apostado por una comunicación más lacónica y menos orientación a los mercados.
Fotografía de archivo del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh. EFE/EPA/ Will Oliver
También por un tema que, especialmente en la última semana, ha copado portadas: la trayectoria ascendente de la deuda pública estadounidense, en lo relativo al monto y a los rendimientos cada vez más considerables que están acarreando sus emisiones para atraer financiación.








