Getafe (Madrid) (EFE).- Del 0-1 al 1-0 en un suspiro, en los últimos minutos, cuando el Getafe derrotó al Racing con un tanto de Enes Ünal en el 81 después de la aparición del portero David Soria, que salvó a los hombres de José Bordalás al detener poco antes un penalti a Andrés García.

El Getafe, agotado por su esfuerzo europeo, vivió en el alambre y superó una prueba de fuego antes de viajar a Belgrado para intentar alcanzar la fase de grupos de la Liga Conferencia.

Rozó la tragedia y alcanzó la gloria en la que es su primera victoria en Liga. En un suspiro, el que necesitó Soria para rescatar a sus compañeros y el que necesitó Ünal para alargar su racha goleadora (marcó al Partizán) en la que es ya su exitoso regreso al club azulón.

Todavía con la resaca del efecto mediático generado por el gran debut del joven Sergio Martínez, el Racing se presentó en el Coliseum con la intención de plantar cara al Getafe en un choque de estilos.

La perla cántabra, en la órbita del Real Madrid, salió de inicio y se enfrentó a una prueba de fuego en uno de los estadios más complicados de Primera División.