0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl eurodiputado francés Raphaël Glucksmann, fundador del movimiento socialdemócrata y europeísta Plaza Pública, ha confirmado este domingo oficialmente que aspira a la presidencia de la República.Glucksmann, que ha sido entrevistado en el telediario vespertino del primer canal, TF1 -una tribuna imprescindible para los grandes anuncios políticos-, ha dicho que participará en las primarias socialistas. Si gana, ha prometido solemnemente que jamás se aliará con La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical) de Jean-Luc Mélenchon, que también es candidato al Elíseo y que, según los sondeos, es el mejor colocado en la izquierda.El líder de Plaza Pública advirtió que debe evitarse el triunfo de la extrema derecha, en la persona de Marine Le Pen, y de alguien como Mélenchon que, según Gluckmann, es demasiado complaciente con dictadores como Putin, divide a la sociedad francesa y se presta al antisemitismo.“Quiero ser el presidente de la transición ecológica”, aseguró Glucksmann, que criticó al actual Gobierno por su insuficiente preparación ante las olas de calor y los incendios. “Mi obsesión es que los trabajadores franceses vivan mejor de su trabajo”, añadió, y propuso un impuesto a las “megaherencias” para poder reducir las cotizaciones sociales.Glucksmann, de 46 años, es hijo del fallecido filósofo André Glucksmann y, antes de saltar a la política, trabajó como periodista y documentalista. También fue asesor del presidente georgiano Mijeil Saakachvili entre el 2009 y el 2012. La compañera de Glucksmann, la presentadora de televisión Léa Salamé, dejará de presentar el telediario de la segunda cadena, France 2, a partir de este lunes para evitar cualquier malentendido sobre influencia y partidismo. El nuevo aspirante oficial al Elíseo ha sido objeto ya, antes incluso de hacer pública su candidatura, de maniobras de desinformación y fake news que se atribuyen a los servicios secretos rusos, igual que los exprimeros ministros Édouard Philippe y Gabriel Attal. La fiscalía de París investiga los hechos. Sobre Glucksmann se dijo que su mujer trató de sobornar a periodistas para que hablaran bien de su marido durante la campaña, algo que era totalmente falso.Glucksmann, durante el reciente eclipse, que observó desde una población de suroeste de FranciaVALENTINE CHAPUIS / AFPLa confirmación oficial de la candidatura de Glucksmann se ha producido pocos días después de una polémica portada en la revista Paris Match en la que se veía al político dando un romántico beso en la boca a su mujer en una playa de Córcega (en la misma portada aparecía Emmanuel Macron conduciendo una moto acuática cerca de su residencia oficial de verano en Fort de Bregançon). Ambas instantáneas, sin duda pactadas con el fotógrafo, provocaron comentarios por su cierta frivolidad, en plenos incendios forestales. En el caso de Glucksmann, chocaron con su imagen de hombre serio. Pero en Francia parece que si alguien quiere ser algo en política, debe pasar por el peaje de que Paris Match publique un reportaje que lo “humanice”.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)