A las 05:30, cuando Quito todavía dormía y el frío de la madrugada obligaba a buscar refugio en bufandas y chompas gruesas, los accesos de la Ciudad Mitad del Mundo comenzaron a abrirse.Pero quienes llegaron a esa hora no buscaban un lugar para dormir un poco más: querían ver cómo un montón de telas, sogas y aire terminaba convirtiéndose en gigantes que minutos después volarían sobre el cielo quiteño.Familias con niños, parejas e incluso personas acompañadas de sus perros madrugaron para quedarse con una experiencia que comenzó mucho antes del despegue.Publicidad“Desde muy temprano estuvimos muy emocionados por venir a ver. Es nuestra primera vez acá en la Mitad del Mundo, nos ha encantado. Ver el proceso de cómo se inflan los globos es algo espectacular. Nos despertamos a las 3:30, la verdad. Vivimos en Calderón y, aunque estamos cerca, como vinimos con otras personas, les pasamos a ver”, contó Gabriela Castillo, una de las asistentes.El inicio de la quinta edición del festivalEn la quinta edición del Festival del Globo, que el año pasado se realizó a inicios de agosto, es decir, del 8 al 11, pero que en este 2026 cambió de modalidad, grandes camionetas ingresaron una detrás de otra. En ellas viajaban las cuadrillas, de unas siete personas cada una, junto con los motores que comenzaron a hacer flamear las telas de los globos.Luego llegaron las enormes lonas de colores. Las sogas pasaron de mano en mano y, con paciencia, los equipos comenzaron a estirar cada globo sobre el suelo. Primero llegó el aire frío, que fue llenando las telas poco a poco; después, el aire caliente hizo su trabajo: los globos comenzaron a levantarse, a ponerse en pie y finalmente a despegar. El espectáculo estaba en marcha antes de que saliera por completo el sol.PublicidadPublicidadLejos de casa y junto a sus hijos que padecen de cáncer encontraron un refugio en Quito: así la fundación Casa Ronald McDonald asiste a familias de provincias“Nunca había visto cómo inflan los globos, fue bien novedoso ese proceso. Vimos cómo se templaban los globos y un señor quedó elevado por unos segundos, fue bastante divertido”, comentó Raúl Tapia, otro de los asistentes.Un espectáculo de colores en el cielo de QuitoMás de 20 globos terminaron adornando el cielo de Quito, cada uno con diseños y colores propios, mientras desde abajo miles de personas seguían cada movimiento con sus teléfonos en alto.El contraste del amanecer quiteño con los gigantes de tela en el cielo brindó un panorama diferente para los asistentes que, apoyados en barandales o subidos en pequeñas colinas de césped, trataban de captar cómo los globos se alejaban de la Mitad del Mundo.“Salimos a las 05:30 de la casa para poder llegar. Sí estuvo bastante congestionado el tráfico para llegar, pero lo logramos, pudimos entrar a las 06:30. Es impresionante poder ver un show como este, me parece hermoso”, indicó Jessica Román, otra asistente al evento.Impacto económico y asistencia masivaEl Festival del Globo, que comenzó el viernes 21 y culmina este domingo 23 de agosto, espera superar los 40.000 asistentes en sus tres días y dejar un movimiento económico superior a los $ 10 millones, según autoridades de la Prefectura de Pichincha y la Ciudad Mitad del Mundo que formaron parte de la organización.“Este es un festival que dura desde las 05:00 hasta las 24:00, hoy vivimos el tercer día, la gente se levanta muy temprano y da a entender el valor que le ponen, porque no solamente viene una sola persona, viene toda la familia, incluso las mascotas han llegado a este evento internacional, único en Sudamérica”, mencionó Jorge Carrera, gerente de la Ciudad Mitad del Mundo.PublicidadPilotos internacionales y medidas de seguridadEl espectáculo del despegue de los globos estuvo a cargo de especialistas que no ingresaban a los globos de forma empírica, sino que detrás de ello hay una experiencia de vuelo y una trayectoria extensa que los acredita para maniobrar en el aire.Más de 2.300 deliverys podrán acceder al Registro Único Digital en Quito“Hoy hemos visto volar 20 globos con pilotos internacionales, ellos tienen licencia, matrículas y cada piloto es dueño de su propio globo. Todo se maneja dentro de la normativa avalada por la Dirección de Aviación Civil (DGAC). Hemos ido aprendiendo juntos en diferentes aristas, incluso en el trabajo de seguridad, y lo interesante es que los pilotos no vienen solos, sino también con su tripulación y staff”, continuó el gerente.Los pilotos de los globos son mexicanos y brasileños. Ellos planean en 240 kilos que pesa la canasta y en 260 kilos referente a la tela del globo, es decir, todo el aparataje de vuelo tiene un peso de 500 kilos, por eso necesita de aire frío y caliente para mantenerlo flotando.“Vienen más de 150 personas, extranjeros, específicamente para trabajar aquí y conocer el Ecuador. Ellos están fascinados, aún no superan el hecho de volar a escasos centímetros y pasar en segundos del hemisferio norte al sur”, apuntó Carrera.Los expertos en vuelos de globos aerostáticos han degustado la comida tradicional ecuatoriana, pero también han podido compartir con un piloto ecuatoriano, el único por el momento en el festival, que ha colgado la bandera del país por todo lo alto en esta actividad.El último día del festival culminará con varios conciertos, exposiciones, gastronomía y juegos, tal cual ha marcado la tendencia desde el viernes pasado. “Hoy nos hemos enfocado en el género de la chicha, tenemos circo, tenemos una exposición de carro tuning, simuladores de Fórmula 1, la experiencia de la cerveza y los helados de paila”, culminó el funcionario. (I)